sábado, 8 de diciembre de 2012

Sábado... o algo parecido

No me gusta nada que los sábados se conviertan en domingos, por mucho que haya otro domingo al día siguiente. Normalmente no recuerdo estos días de fiesta, y hago mis planes de hacer recados y demás... para encontrarme con que todo está cerrado. Me ha vuelto a pasar hoy, y me he alarmado por la quietud mañanera como de fin del mundo.

Ayer fue un día anodino en el curro. Lo único interesante fue un cotilleo sobre un colega que quiere montar una empresa por su cuenta, pero ninguno lo vemos capaz. No sé si nos sorprenderá, de momento suena a algo así como un pirómano que quiere montar un cuartel de bomberos. Por supuesto, hubo un montón de chistes malintencionados a su costa. Supongo que él pensaría que es envidia. Sea como sea, ¿son estos tiempos de lanzarse a aventuras empresariales dudosas? Es más, ¿es prudente dejar el curro que tienes más o menos seguro para hacer el idiota? Yo al menos sigo el refrán ese que dice que no hay que hacer mudanza en tiempo de crisis.

Por lo demás, todo va volviendo a la normalidad, o más bien a las andadas. Horror, soy yo quien va volviendo a las andadas. ¿Es normal que unas palabras me hagan volver a caer en los errores de siempre? Me asusta que alguien tenga tanto poder sobre mí como para obnubilarme de nuevo. No quiero. Sé que ahora tiene una novia... que además es una amiga mía.

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