Hoy no tenía gran cosa que hacer. He ido al cajero, he ordenado un poco, quería hacer alguna chapuza que finalmente he abandonado... Me da que podría haber aprovechado la mañana de otra manera, pero no. Me vuelve a pasar eso de estar cansada y ser incapaz de parar. Es una mierda: en lugar de aprovechar para estar leyendo cualquier tontería debajo de la manta del sofá, me dedico a revolver papeles o lo que sea. Creo que el truco es aguantar media hora sentada, y a partir de ahí te acostumbras y te relajas, pero cualquiera convence a mi cerebro de que haga eso. Él piensa y decide por su cuenta, y punto.
Total, estoy agotada, a pesar de haber dormido bastante. Últimamente todo el mundo me da caña: en el trabajo, en el gimnasio... Menuda vuelta de vacaciones.
Me estoy planteando comer ligero y tumbarme con un libro. Veremos si me dejo convencer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario