Último análisis: ferritina y saturación hechos un auténtico asco. Eso, sobre el papel, porque creo que la dieta de choque funciona. Sigo comiendo cosas con hierro. Menos los clavos de los cuadros y mis llaves, no va a sobrevivir nada. A ver qué notas sacamos la próxima vez.
Estoy un poco aplatanada, pero será el calor. Digo yo, porque es la segunda vez que me toca echar una carrerita (un paseo rápido) y llego en mejor estado que otros a la "meta". Vamos, jadeando menos o prácticamente nada. Todos estamos en buena forma, somos deportistas aficionados. Ahora se empieza a ver cuál sería mi situación si tuviera el hierro en su sitio.
También me muero de sueño, supongo que será normal a estas horas, y con el calor que hemos pasado, más. Cada vez tengo más noches de buen dormir, así que el insomnio ha tenido que ser parte del lote anémico.
Me preocupa un poco preocupar. Esto que me pasa es latoso, pero no grave. Lo malo es que me rodea gente un poco histérica, y a veces se palpa cierto nerviosismo por cómo me encuentro. Y claro, la historia de la dieta llena de hierro no es solamente un invento mío, es que mi familia me ha vuelto una auténtica carnívora, a mí, que no hace mucho me planteaba el vegetarianismo como opción de vida.
Está bien que se preocupen por una y la mimen, pero no es para tanto: ya había sobrevivido hasta ahora, y lo que iba mal tiene remedio y está mejorando. Es más una carencia que una enfermedad, y desde luego no es infecciosa.
Por otro lado... me da una satisfacción de la que me avergüenzo: me gusta que vean que no me quejaba por quejarme, que realmente tenía motivos para decir que no estaba bien. Tengo fama de quejica en mi casa. Sí, me quejo de las cosas, pero con motivo. Simplemente, no todo el mundo me entiende. Tampoco puedo culparles por no ver a través de mí, por no entenderme al 100%. Además, es mejor así, de lo contrario... miedo me daría que me tuvieran tan "calada". No existiría la intimidad.
martes, 30 de junio de 2009
lunes, 29 de junio de 2009
Soy una mala amiga
O quizá nuestra relación pasa por un bache. O somos en el fondo incompatibles.
Realmente, es que estos días me has colmado el vaso, demasiadas veces no te entiendo. No entiendo cómo puedes dar algunos pasos, cómo puedes hacer el tonto y perjudicarte a ti misma de ese modo. Quien me lea, quizá piense que hablo de drogas, pero no. Tú y yo sabemos por qué te lo digo. Escribo aquí abiertamente sobre mis sentimientos, ya que no te los puedo lanzar a la cara con toda mi mala leche, por muchas ganas que me den. Sí, bueno, de todos modos, esto te lo he dicho ya, con tacto para no herirte, pero has pasado de mí. Me preguntas, opino. Te pasas mi opinión por el arco de triunfo, a pesar de que he sido tan razonable como cualquiera. No sé para qué me preguntaste. Será que sólo querías que te dieran la razón fuera como fuera. Pero hablé con sinceridad, mala suerte.
Tonta. Ahora sigues con la tontería para no dar tu brazo a torcer. Lo sé, yo también puedo ser muy orgullosa. Aunque si al menos reconocieras las cosas como son y te plantearas reaccionar de otro modo para la próxima... Pero de momento no me has dado esa sensación. Todavía te da lástima el tipo. Yo le habría puesto las cosas claras, y si me odia y no quiere volver a saber nada de mí, tanto mejor, me he librado de 70 kg. de parásito, como quien rechaza una pareja poco conveniente.
¿Te has parado a pensar que si te pasan cosas raras es porque tú también enfocas de un modo raro, desde el principio? Como el pavito con el que ligaste por aquel foro, que resultó ser un tarado violento. Yo te dije desde el principio que tuvieras cuidado, tú no me hiciste caso y por un pelo no tuvimos dos disgustos: lo que pudo pasarte y lo que habría sentido yo al enterarme. Claro, al final te das cuenta, no quieres volver a verle y te pasas un mes acojonada... y luego sigues trabando conversación con el primero que te encuentras por ahí. También me has preguntado sobre ese tipo, e igualmente no quieres aceptar mi punto de vista objetivo, lo que todo hijo de vecino con un par de neuronas te diría, vaya.
Tampoco entiendo tu vida social en general. No sé lo que soy yo: ¿una entrada en tu agenda, una más para que puedas decirte a ti misma que tienes un círculo de amig@s? Creo que no lo tienes, casi tod@s me parecen impresentables o caraduras: el vividor, la supuesta deprimida chulesca, la aprovechada del chiringuito, el sablista... Hace tiempo que me pregunto si entro yo misma en alguna categoría, ya que sólo tienes amistades taradas. Creo que acabo de entrar: mi categoría es la de la traidora, ya que ahora te traiciono en un post, aunque sea por pura desesperación. Joder, lo único que diferencia este post de una verdadera traición es simplemente que no pongo nombres. Pero tú puedes pasar por aquí y reconocerlos. Nunca me vuelvas a presentar a nadie, simplemente no tienes ojo para la gente y tampoco escuchas las advertencias (por suerte o por desgracia, yo soy ligeramente más desconfiada, y también tengo más ojo).
En serio, estas cosas llegan a hartar y no te aguanto desde hace tiempo. Siempre lo ves todo al revés. Sí, es tu vida, me parece normal que quieras que te la respete. Pero eres egoísta con el sufrimiento de tu entorno. Sí, podemos llegar a sufrir. Y una cada vez está un poco menos dispuesta a ello.
Realmente, es que estos días me has colmado el vaso, demasiadas veces no te entiendo. No entiendo cómo puedes dar algunos pasos, cómo puedes hacer el tonto y perjudicarte a ti misma de ese modo. Quien me lea, quizá piense que hablo de drogas, pero no. Tú y yo sabemos por qué te lo digo. Escribo aquí abiertamente sobre mis sentimientos, ya que no te los puedo lanzar a la cara con toda mi mala leche, por muchas ganas que me den. Sí, bueno, de todos modos, esto te lo he dicho ya, con tacto para no herirte, pero has pasado de mí. Me preguntas, opino. Te pasas mi opinión por el arco de triunfo, a pesar de que he sido tan razonable como cualquiera. No sé para qué me preguntaste. Será que sólo querías que te dieran la razón fuera como fuera. Pero hablé con sinceridad, mala suerte.
Tonta. Ahora sigues con la tontería para no dar tu brazo a torcer. Lo sé, yo también puedo ser muy orgullosa. Aunque si al menos reconocieras las cosas como son y te plantearas reaccionar de otro modo para la próxima... Pero de momento no me has dado esa sensación. Todavía te da lástima el tipo. Yo le habría puesto las cosas claras, y si me odia y no quiere volver a saber nada de mí, tanto mejor, me he librado de 70 kg. de parásito, como quien rechaza una pareja poco conveniente.
¿Te has parado a pensar que si te pasan cosas raras es porque tú también enfocas de un modo raro, desde el principio? Como el pavito con el que ligaste por aquel foro, que resultó ser un tarado violento. Yo te dije desde el principio que tuvieras cuidado, tú no me hiciste caso y por un pelo no tuvimos dos disgustos: lo que pudo pasarte y lo que habría sentido yo al enterarme. Claro, al final te das cuenta, no quieres volver a verle y te pasas un mes acojonada... y luego sigues trabando conversación con el primero que te encuentras por ahí. También me has preguntado sobre ese tipo, e igualmente no quieres aceptar mi punto de vista objetivo, lo que todo hijo de vecino con un par de neuronas te diría, vaya.
Tampoco entiendo tu vida social en general. No sé lo que soy yo: ¿una entrada en tu agenda, una más para que puedas decirte a ti misma que tienes un círculo de amig@s? Creo que no lo tienes, casi tod@s me parecen impresentables o caraduras: el vividor, la supuesta deprimida chulesca, la aprovechada del chiringuito, el sablista... Hace tiempo que me pregunto si entro yo misma en alguna categoría, ya que sólo tienes amistades taradas. Creo que acabo de entrar: mi categoría es la de la traidora, ya que ahora te traiciono en un post, aunque sea por pura desesperación. Joder, lo único que diferencia este post de una verdadera traición es simplemente que no pongo nombres. Pero tú puedes pasar por aquí y reconocerlos. Nunca me vuelvas a presentar a nadie, simplemente no tienes ojo para la gente y tampoco escuchas las advertencias (por suerte o por desgracia, yo soy ligeramente más desconfiada, y también tengo más ojo).
En serio, estas cosas llegan a hartar y no te aguanto desde hace tiempo. Siempre lo ves todo al revés. Sí, es tu vida, me parece normal que quieras que te la respete. Pero eres egoísta con el sufrimiento de tu entorno. Sí, podemos llegar a sufrir. Y una cada vez está un poco menos dispuesta a ello.
sábado, 27 de junio de 2009
10 Things To Do Before I Die
Con esto a lo mejor veo más claro lo que quiero en esta vida. He hecho el test de este hombre: http://brass612.tripod.com/index.html. Pero claro, son SUS sueños, no los míos, y me daba un triste 18. A ver...
1.- Celebrar un cumpleaños mío como antes: uno o dos tebeos de gran formato tipo Astérix (si Uderzo publicara algo, y si no, vale algún otro tipo de cómic, pero tamaño folio y con tapa dura).
2.- Ser cinturón negro. Estoy en ello.
3.- Tener una casa en el campo. También estoy en ello y precisamente es el motor de mis ahorros. Espero que la crisis no se los lleve.
4.- Encontrar un amor profundo, fiel, duradero. Lo veo... jodido.
5.- Darle una paliza a alguien que lo merezca de verdad. A algún delincuente, a alguien que disfrute con el sufrimiento de inocentes... Como no quiero acabar en la cárcel, o ser yo quien reciba la paliza, mi deseo alternativo es dejar en el más absoluto ridículo a alguien que lleve tiempo pasándose con los que le rodean. Y que luego eso no me pase factura. Sí, bueno, el deseo original podría ser convertirme en una superheroína, pero hace tiempo que no leo nada de Marvel.
6.- Leer Ranma en su idioma original y entenderlo. Poco a poco, yo creo que lo conseguiré.
7.- Hacer otra carrera.
8.- Convertirme en una dibujante reconocida, pero como no me ponga las pilas...
9.- Tener un trabajo que no me haga jurar en hebreo todas las mañanas.
10.- Hacerme un test serio de cociente intelectual. No sentirme una mierda si sale inferior a 130 y pico (es lo que me salió en uno de estos de internet, pretendidamente serio).
11.- Aceptarme a mí misma. No, este es un deseo imposible. Bueno, ahí lo dejo por si acaso.
12.- Escribir algunos relatos. Tengo un par por ahí, pero no estaría mal tener como para un libro... unos 8 relatos, al menos. Esto es difícil, porque me cuesta mucho imaginar una historia hasta el final.
Salen más de 10 things. Bah, y qué.

1.- Celebrar un cumpleaños mío como antes: uno o dos tebeos de gran formato tipo Astérix (si Uderzo publicara algo, y si no, vale algún otro tipo de cómic, pero tamaño folio y con tapa dura).
2.- Ser cinturón negro. Estoy en ello.
3.- Tener una casa en el campo. También estoy en ello y precisamente es el motor de mis ahorros. Espero que la crisis no se los lleve.
4.- Encontrar un amor profundo, fiel, duradero. Lo veo... jodido.
5.- Darle una paliza a alguien que lo merezca de verdad. A algún delincuente, a alguien que disfrute con el sufrimiento de inocentes... Como no quiero acabar en la cárcel, o ser yo quien reciba la paliza, mi deseo alternativo es dejar en el más absoluto ridículo a alguien que lleve tiempo pasándose con los que le rodean. Y que luego eso no me pase factura. Sí, bueno, el deseo original podría ser convertirme en una superheroína, pero hace tiempo que no leo nada de Marvel.
6.- Leer Ranma en su idioma original y entenderlo. Poco a poco, yo creo que lo conseguiré.
7.- Hacer otra carrera.
8.- Convertirme en una dibujante reconocida, pero como no me ponga las pilas...
9.- Tener un trabajo que no me haga jurar en hebreo todas las mañanas.
10.- Hacerme un test serio de cociente intelectual. No sentirme una mierda si sale inferior a 130 y pico (es lo que me salió en uno de estos de internet, pretendidamente serio).
11.- Aceptarme a mí misma. No, este es un deseo imposible. Bueno, ahí lo dejo por si acaso.
12.- Escribir algunos relatos. Tengo un par por ahí, pero no estaría mal tener como para un libro... unos 8 relatos, al menos. Esto es difícil, porque me cuesta mucho imaginar una historia hasta el final.
Salen más de 10 things. Bah, y qué.

viernes, 26 de junio de 2009
Mucho curro
Blonk. Blonk. Blonk. Y así, hasta 5 marrones 5 en mi bandeja de entrada. No todos urgentes, por suerte, aunque sí todos aburridísimos. Estoy cansada, pero no puedo culpar de todo a la anemia, a veces es que nos cansamos y punto, como toda la vida.
He olvidado comer frutos secos y no recuerdo dónde he puesto las ciruelas pasas. A lo mejor las encuentro dentro de un año momificadas detrás de la nevera.
Por lo demás... muchos recados. Historias bancarias, cosas del piso y demás. No entiendo cómo sigo teniendo ánimo para ir al gimnasio, por ejemplo, pero así es. Y me sirve de referencia: veo que ahora me canso menos y estoy más al nivel de otra gente que resiste mejor el esfuerzo. Hoy también voy a ir, pero lo que de veras deseo es que llegue la noche para dormir sin despertador ni nada. Quizá mañana por la mañana me vaya de compras, tengo pendientes un par de regalos de cumpleaños. He pensado en libros y chorradas digitales. Ya veremos cómo me destroza eso los presupuestos.
He olvidado comer frutos secos y no recuerdo dónde he puesto las ciruelas pasas. A lo mejor las encuentro dentro de un año momificadas detrás de la nevera.
Por lo demás... muchos recados. Historias bancarias, cosas del piso y demás. No entiendo cómo sigo teniendo ánimo para ir al gimnasio, por ejemplo, pero así es. Y me sirve de referencia: veo que ahora me canso menos y estoy más al nivel de otra gente que resiste mejor el esfuerzo. Hoy también voy a ir, pero lo que de veras deseo es que llegue la noche para dormir sin despertador ni nada. Quizá mañana por la mañana me vaya de compras, tengo pendientes un par de regalos de cumpleaños. He pensado en libros y chorradas digitales. Ya veremos cómo me destroza eso los presupuestos.
miércoles, 24 de junio de 2009
Energía y series médicas
No sé si es la alimentación o ciertas novedades lo que me ha puesto las pilas, pero no puedo parar. Cualquiera diría que tengo anemia. No lo parece en absoluto.
Tampoco hay mucho trabajo, lo que me sorprende, y eso es bueno, porque tampoco me devora y puedo descansar bastante. Al menos, no trabajo en un lugar donde me estén presionando todo el día, puedo hacer las cosas a mi manera mientras cumpla algunas condiciones básicas. Es como en House: puedo jugar con la pelotita si luego obtengo resultados a corto plazo.
Antes me he encontrado con una colega que veo poco, hemos quedado en tomar algo y no me ha dado pereza ni desánimo, lo cual es también un buen síntoma.
De todos modos, voy a tratar de no pasarme, no sea que luego me pegue un bajón de tres pares.
Chorrada del día: me he lavado la cabeza y me he visto la cara en el espejo, con la toalla en la cabeza. En la penumbra, y tal como me la había enrollado, parecía que llevaba puesto un gorro de cirujano. Me he visto extrañamente atractiva, como si fuera alguien de Anatomía de Grey. Hasta que he terminado de secarme.
Tampoco hay mucho trabajo, lo que me sorprende, y eso es bueno, porque tampoco me devora y puedo descansar bastante. Al menos, no trabajo en un lugar donde me estén presionando todo el día, puedo hacer las cosas a mi manera mientras cumpla algunas condiciones básicas. Es como en House: puedo jugar con la pelotita si luego obtengo resultados a corto plazo.
Antes me he encontrado con una colega que veo poco, hemos quedado en tomar algo y no me ha dado pereza ni desánimo, lo cual es también un buen síntoma.
De todos modos, voy a tratar de no pasarme, no sea que luego me pegue un bajón de tres pares.
Chorrada del día: me he lavado la cabeza y me he visto la cara en el espejo, con la toalla en la cabeza. En la penumbra, y tal como me la había enrollado, parecía que llevaba puesto un gorro de cirujano. Me he visto extrañamente atractiva, como si fuera alguien de Anatomía de Grey. Hasta que he terminado de secarme.
martes, 23 de junio de 2009
Vida de mierda... pero optimismo para hoy
A veces haces lo necesario para que las cosas salgan bien, o eso crees, y algo que viene de fuera te jode el plan. Me pasó ayer. Espero que hoy vaya todo mejor, por alguna razón estoy en plan optimista (con moderación).
Es muy posible que la razón del optimismo sea que el hierro extra y la vitamina C empiezan a llenar mis depósitos. Hoy he ido corriendo a trabajar, porque a la fuerza ahorcan, y ya es el segundo día que no llego hecha una ruina, sin aliento, con los tobillos destrozados... Y me acabo de dar cuenta de que no estoy en el plan habitual de "odio-mi-trabajo". No es que de repente me haya enamorado de él, pero lo veo con más positividad, qué duda cabe. Vamos, hasta la Oficina Siniestra se va a beneficiar de mi pequeña recuperación.
Por cierto, hoy no he tomado aún frutos secos. Tendré que remediarlo en cuanto pueda.
Es muy posible que la razón del optimismo sea que el hierro extra y la vitamina C empiezan a llenar mis depósitos. Hoy he ido corriendo a trabajar, porque a la fuerza ahorcan, y ya es el segundo día que no llego hecha una ruina, sin aliento, con los tobillos destrozados... Y me acabo de dar cuenta de que no estoy en el plan habitual de "odio-mi-trabajo". No es que de repente me haya enamorado de él, pero lo veo con más positividad, qué duda cabe. Vamos, hasta la Oficina Siniestra se va a beneficiar de mi pequeña recuperación.
Por cierto, hoy no he tomado aún frutos secos. Tendré que remediarlo en cuanto pueda.
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anemia,
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recuperación
domingo, 21 de junio de 2009
Anemia
Los sábados por la tarde son el tiempo que yo le dedico a mi depre. No sé por qué, pero después de pasar una mañana generalmente buena, haciendo deporte, aprendiendo algo o lo que sea, por la tarde me suelo poner en plan venas abiertas.
Creo que es porque me suelo quedar sola, y en lugar de aprovechar para estar a mis anchas, le cedo el espacio al bajón. No es que la soledad me deprima, también me quedo sola otras tardes a la semana, pero generalmente las aprovecho para hacer cosas que el trabajo no me deja. Tampoco es el aburrimiento. O bueno, vale, si estoy ocupada me pasa menos, pero está claro que ahí hay algo que subyace, no es normal acabar de ese humor "por nada".
Hoy me he levantado con las pilas relativamente puestas. Relativamente, porque tengo anemia, y me la estoy cuidando, pero creo que tardaré un tiempo en recuperarme, según dicen.
Lo de la anemia también tiene su tela. No sé ni desde cuándo la tengo, pero llevaba mucho tiempo con ataques bestiales de cansancio y molestias en las articulaciones. Pensaba que era algo psicológico, como una respuesta exagerada al estrés, pero resulta que no, que es físico. Bueno, el estrés sostenido no es bueno para nadie y seguro que no me ha ayudado en esto, claro, más bien habrá aportado algo negativo.
Total, que como detesto las pruebas médicas y sobre todo que me pinchen, no iba a hacerme análisis. Tampoco era ilógico pensar que el asunto tenía una raíz psicológica, ya que la primera vez que noté que no me recuperaba del cansancio fue en una época de excesivos quehaceres, y cada vez que tenía un poco más de trabajo de la cuenta reaccionaba igual.
Al final me rendí, le eché valor y fui a hacerme los puñeteros análisis. La respuesta llegó al cabo de unos días. Fui al médico con mi hoja de resultados, llena de asteriscos en la parte que habla del hierro, y enseguida me dijo lo que tenía.
Desde que me descubrieron esta molestia/enfermedad, me pregunto si las cosas habrían sido diferentes de haberlo sabido antes. Vamos, si habría tenido energía como para hacer cosas que me planteé y acabé abandonando. Si mi vida habría sido un poco mejor.
De momento, el diagnóstico me explica:
¿Qué estoy haciendo para mejorar? Estoy en una especie de período de pruebas. Creo que mi médico quiere ver si es algo transitorio y estamos esperando a otro próximo análisis. Yo ya sé que no es pasajero, ya se dará cuenta al ver esos resultados. Mientras tanto, me dedico a comer todo el hierro que puedo: carne, paté, ciruelas pasas, huevos... Bueno, dentro de un orden, aún no desayuno chuletón. También tomo bastante vitamina C para fijar lo que asimilo. He dejado el café, el té, las bebidas carbonatadas...
Todo eso lo hago según veo consejos en internet. No hago locuras, no digo amén a la primera página web que me dice que tal cosa es buena, pero si encuentro un consejo que me parece razonable, lo contrasto. Y tampoco va a ser malo beberse el zumo de dos o tres naranjas al día.
De momento, veo que de vez en cuando tengo algún que otro día más "enérgico", con más ganas de hacer cosas e incluso con más alegría. También estoy durmiendo mejor.
Ahora me pregunto qué pasará cuando me recupere del todo: ¿Empezaré a ser la reina del gimnasio? ¿Volveré a estudiar? ¿Tendré más confianza en mí misma?
Creo que es porque me suelo quedar sola, y en lugar de aprovechar para estar a mis anchas, le cedo el espacio al bajón. No es que la soledad me deprima, también me quedo sola otras tardes a la semana, pero generalmente las aprovecho para hacer cosas que el trabajo no me deja. Tampoco es el aburrimiento. O bueno, vale, si estoy ocupada me pasa menos, pero está claro que ahí hay algo que subyace, no es normal acabar de ese humor "por nada".
Hoy me he levantado con las pilas relativamente puestas. Relativamente, porque tengo anemia, y me la estoy cuidando, pero creo que tardaré un tiempo en recuperarme, según dicen.
Lo de la anemia también tiene su tela. No sé ni desde cuándo la tengo, pero llevaba mucho tiempo con ataques bestiales de cansancio y molestias en las articulaciones. Pensaba que era algo psicológico, como una respuesta exagerada al estrés, pero resulta que no, que es físico. Bueno, el estrés sostenido no es bueno para nadie y seguro que no me ha ayudado en esto, claro, más bien habrá aportado algo negativo.
Total, que como detesto las pruebas médicas y sobre todo que me pinchen, no iba a hacerme análisis. Tampoco era ilógico pensar que el asunto tenía una raíz psicológica, ya que la primera vez que noté que no me recuperaba del cansancio fue en una época de excesivos quehaceres, y cada vez que tenía un poco más de trabajo de la cuenta reaccionaba igual.
Al final me rendí, le eché valor y fui a hacerme los puñeteros análisis. La respuesta llegó al cabo de unos días. Fui al médico con mi hoja de resultados, llena de asteriscos en la parte que habla del hierro, y enseguida me dijo lo que tenía.
Desde que me descubrieron esta molestia/enfermedad, me pregunto si las cosas habrían sido diferentes de haberlo sabido antes. Vamos, si habría tenido energía como para hacer cosas que me planteé y acabé abandonando. Si mi vida habría sido un poco mejor.
De momento, el diagnóstico me explica:
- El cansancio, claro.
- Las molestias como el hormigueo y quizá la hipersensibilidad en la piel.
- Por qué dormía tan mal.
- Mi falta de iniciativa, porque soy una persona bastante activa que antes siempre estaba proyectando cosas.
- La tristeza generalizada que tengo (lo de los sábados es otra cosa, eso creo que sí es de "coco").
- La falta de aire haciendo deporte, aunque también he tenido durante mucho tiempo una mala forma física. Ahora es mejor, pero tengo días de fatiga fuerte que me apuntan a la falta de hierro.
- Mi cantinela de "odio mi trabajo más de lo habitual".
¿Qué estoy haciendo para mejorar? Estoy en una especie de período de pruebas. Creo que mi médico quiere ver si es algo transitorio y estamos esperando a otro próximo análisis. Yo ya sé que no es pasajero, ya se dará cuenta al ver esos resultados. Mientras tanto, me dedico a comer todo el hierro que puedo: carne, paté, ciruelas pasas, huevos... Bueno, dentro de un orden, aún no desayuno chuletón. También tomo bastante vitamina C para fijar lo que asimilo. He dejado el café, el té, las bebidas carbonatadas...
Todo eso lo hago según veo consejos en internet. No hago locuras, no digo amén a la primera página web que me dice que tal cosa es buena, pero si encuentro un consejo que me parece razonable, lo contrasto. Y tampoco va a ser malo beberse el zumo de dos o tres naranjas al día.
De momento, veo que de vez en cuando tengo algún que otro día más "enérgico", con más ganas de hacer cosas e incluso con más alegría. También estoy durmiendo mejor.
Ahora me pregunto qué pasará cuando me recupere del todo: ¿Empezaré a ser la reina del gimnasio? ¿Volveré a estudiar? ¿Tendré más confianza en mí misma?
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