Hemos tenido la visita de cierto experto en la empresa. Se le han enseñado las instalaciones, se le ha invitado a café... y a una pregunta de un compañero, ha dicho, de plano, que él hace tiempo que ha dejado de creer en los métodos que hace meses que nuestra jefatura intenta que sigamos. Y eso, estando ella delante. No he podido ver su cara, pero imagino que habrá tenido que disimular su expresión, o si no, habría sido todo un poema.
Me daban ganas de abrazar al visitante, que me ha demostrado por fin que lo mío no es negatividad por negatividad: es que tiene sentido no creer en ciertas teorías. Lo único, que yo lo pensaba por pura intuición y desconfianza, mientras que él ha dado con la frase mágica y ha desbaratado todos los palos del sombrajo de un golpe.
El resto del día no hemos tenido otro tema de conversación... ¿Qué sucederá a partir de mañana?
miércoles, 6 de abril de 2011
lunes, 4 de abril de 2011
Todo el mundo ha tenido un día malo
Mucho trabajo, novedades que no me apetecía conocer y menos adaptarme a ellas, chapuzas ajenas que soportar, casualidades que se alían contra mí y me impiden ir por el camino que quiero desde hace años... Hay cosas que claman al cielo, es como si el destino me levantara una muralla delante de las narices.
Y también hay malas noticias ajenas: alguien que también tiene líos laborales, otro que los tiene familiares, otra que anda más perdida que un pulpo en un garaje... y lo que es peor, alguien que ha perdido un familiar. Me he enterado un poco tarde, imagino que no habría llegado al funeral. Tampoco he hablado con nadie, en otros casos como este nos hemos puesto de acuerdo para ir, pero ha sido un día un poco revuelto.
Con este principio de semana, ¿llegaremos vivos al viernes?
Me encantaría tener una entrada más optimista, algo que me motivara para cambiarle el título al blog, pero la realidad es la que es.
Y también hay malas noticias ajenas: alguien que también tiene líos laborales, otro que los tiene familiares, otra que anda más perdida que un pulpo en un garaje... y lo que es peor, alguien que ha perdido un familiar. Me he enterado un poco tarde, imagino que no habría llegado al funeral. Tampoco he hablado con nadie, en otros casos como este nos hemos puesto de acuerdo para ir, pero ha sido un día un poco revuelto.
Con este principio de semana, ¿llegaremos vivos al viernes?
Me encantaría tener una entrada más optimista, algo que me motivara para cambiarle el título al blog, pero la realidad es la que es.
domingo, 3 de abril de 2011
Sunday Bloody Sunday...
Trato de terminarme Frankenstein, aunque aún no he podido sentarme tranquilamente en el sofá. O sí, pero me he liado con tonterías aquí en internet, y me estoy retrasando.
Son los últimos clásicos que me leo, porque esta semana trataré de acercarme a la tienda de los e-books, a ver si pillo lo que quiero, por fin. Bueno, no es que sea incompatible tener un e-book y leer a los clásicos, es que me conozco, creo que ya lo había dicho: a partir de ahora, últimas novedades full-time. Y me voy a hinchar a leer manga, si es que se ve lo suficientemente bien, que espero que sí.
No estoy haciendo mucho más, con lo cual ni idea de adónde se me va el tiempo. Bueno, algo sí sé: recibir visitas a las 10 de la mañana alarga bastante el desayuno. Quedarse después aletargada bajo el chorro de agua caliente también consume sus minutos. Y discutir temas familiares, y ver otro capítulo de una serie on-line... En fin, seguramente las cuentas del reloj cuadran.
El caso es que toda la mañana tengo la sensación de que he olvidado algo que debía hacer... Desde luego, no sería pensar en Mr. Susodicho. Tiene gracia: a veces me sorprendo a mí misma NO pensando en él, y eso es muy raro; señal de que no tengo tanto cuelgue, lo que supongo que es una buena noticia si no va a pasar nada de nada.
No, un momento: ¿es eso lo que echa en falta mi cerebro? ¿Un pensamiento constante que debería tener y que no está ahí?
Son los últimos clásicos que me leo, porque esta semana trataré de acercarme a la tienda de los e-books, a ver si pillo lo que quiero, por fin. Bueno, no es que sea incompatible tener un e-book y leer a los clásicos, es que me conozco, creo que ya lo había dicho: a partir de ahora, últimas novedades full-time. Y me voy a hinchar a leer manga, si es que se ve lo suficientemente bien, que espero que sí.
No estoy haciendo mucho más, con lo cual ni idea de adónde se me va el tiempo. Bueno, algo sí sé: recibir visitas a las 10 de la mañana alarga bastante el desayuno. Quedarse después aletargada bajo el chorro de agua caliente también consume sus minutos. Y discutir temas familiares, y ver otro capítulo de una serie on-line... En fin, seguramente las cuentas del reloj cuadran.
El caso es que toda la mañana tengo la sensación de que he olvidado algo que debía hacer... Desde luego, no sería pensar en Mr. Susodicho. Tiene gracia: a veces me sorprendo a mí misma NO pensando en él, y eso es muy raro; señal de que no tengo tanto cuelgue, lo que supongo que es una buena noticia si no va a pasar nada de nada.
No, un momento: ¿es eso lo que echa en falta mi cerebro? ¿Un pensamiento constante que debería tener y que no está ahí?
viernes, 1 de abril de 2011
Pasta y más
La declaración del IRPF me sale a devolver, con lo cual me ha arreglado un día un poco atravesado que llevaba. No lo esperaba, pero me ha tocado hacer de ponente en un tema y no creo haber estado muy a la altura. He salido del paso, nada más.
Después, un trabajito que tenía pendiente se ha duplicado, como esas células que se reproducen partiéndose por la mitad. Y me he enterado justo cuando estaba feliz porque pensaba que ya estaba terminando.
Además, me han mandado un marrón de tres pares para la semana que viene. Una mierda que ni me interesa ni me importa, y dudo que vaya a servir para algo.
Bueno, yo estaba loca por el fin de semana, pero ha llegado algo accidentado. Será mejor que trace una línea mental; al fin y al cabo, no ha empezado hasta que he salido de la oficina.
Después, un trabajito que tenía pendiente se ha duplicado, como esas células que se reproducen partiéndose por la mitad. Y me he enterado justo cuando estaba feliz porque pensaba que ya estaba terminando.
Además, me han mandado un marrón de tres pares para la semana que viene. Una mierda que ni me interesa ni me importa, y dudo que vaya a servir para algo.
Bueno, yo estaba loca por el fin de semana, pero ha llegado algo accidentado. Será mejor que trace una línea mental; al fin y al cabo, no ha empezado hasta que he salido de la oficina.
jueves, 31 de marzo de 2011
Lo mío es de siniestro social
A veces me pregunto si quiero de verdad tener amig@s... Hoy hemos tenido celebración de despedida de una persona de la oficina. Nos llevábamos bien, sobre todo ante el enemigo común (creo que el buen ambiente general del curro tiene mucho que ver con las malas jefaturas).
El caso es que, por un lado, es triste que se vaya, pero, por otro... Por otro, me apetecía estar un poco más a mi aire a partir de ahora, no tener ese compromiso de ir todos los días al mismo bar (el resto de los que van no creo que le dé mucha importancia a mi ausencia), y... sentirme menos obligada a hablar, a relacionarme. No soy tan abierta de mente (qué le vamos a hacer), y en el fondo sé que teníamos muchas diferencias de pensamiento, y había días en que me reprimía bastante porque no quería estropear el buen rollo defendiendo puntos de vista sensibles que no coincidían con los suyos.
Total, que la justicia divina, el karma o lo que sea ha decidido que a esta persona le hagan a última hora una especie de canje de puestos... ¡y vamos a tenerla a un par de calles de distancia!
Consecuentemente, ha decidido acercarse todos los días a tomar café.
En fin...
El caso es que, por un lado, es triste que se vaya, pero, por otro... Por otro, me apetecía estar un poco más a mi aire a partir de ahora, no tener ese compromiso de ir todos los días al mismo bar (el resto de los que van no creo que le dé mucha importancia a mi ausencia), y... sentirme menos obligada a hablar, a relacionarme. No soy tan abierta de mente (qué le vamos a hacer), y en el fondo sé que teníamos muchas diferencias de pensamiento, y había días en que me reprimía bastante porque no quería estropear el buen rollo defendiendo puntos de vista sensibles que no coincidían con los suyos.
Total, que la justicia divina, el karma o lo que sea ha decidido que a esta persona le hagan a última hora una especie de canje de puestos... ¡y vamos a tenerla a un par de calles de distancia!
Consecuentemente, ha decidido acercarse todos los días a tomar café.
En fin...
viernes, 25 de marzo de 2011
Frase cierta
La leí en una web por ahí y me parece muy cierta: "Cuando alguien intenta impresionarte, es que tú ya le has impresionado".
Y entonces, si intenta impresionarte mucho...
Pero, ¿por qué no se dejará de chorradas? O da un paso más o yo paso de él (ja, ya me gustaría, pero esto es adictivo). Los supuestos sabios de internet dicen que ese comportamiento que tiene es signo inequívoco de que le gusto, y creo que en realidad tampoco necesito que me lo digan. Y para mí eso ya son cuernos, es poner el interés en otra persona, que soy yo. Lo que debería hacer él es dejar a su novia, ¿no? ¿O qué pasa, no se atreve a arriesgar?
De todos modos, ha sido increíble eso de hacer una compra innecesaria y pasarse un buen rato revoloteando alrededor de mí, evidentemente para que me fijara. Y lo he hecho. Digamos que, después de un rato, le he comentado algo al respecto para reconocer el esfuerzo que estaba haciendo. No sé si he hecho bien.
Horas después, el tío disimulaba, me trataba con cierta brusquedad poco creíble delante de otra gente. Sin venir a cuento. Sé que era algo fingido, no es muy buen actor. Me da un poco de rabia.
En fin, todo es tan adictivo como desgastante. Vamos, una droga como otra cualquiera. Se llama endorfina.
Y entonces, si intenta impresionarte mucho...
Pero, ¿por qué no se dejará de chorradas? O da un paso más o yo paso de él (ja, ya me gustaría, pero esto es adictivo). Los supuestos sabios de internet dicen que ese comportamiento que tiene es signo inequívoco de que le gusto, y creo que en realidad tampoco necesito que me lo digan. Y para mí eso ya son cuernos, es poner el interés en otra persona, que soy yo. Lo que debería hacer él es dejar a su novia, ¿no? ¿O qué pasa, no se atreve a arriesgar?
De todos modos, ha sido increíble eso de hacer una compra innecesaria y pasarse un buen rato revoloteando alrededor de mí, evidentemente para que me fijara. Y lo he hecho. Digamos que, después de un rato, le he comentado algo al respecto para reconocer el esfuerzo que estaba haciendo. No sé si he hecho bien.
Horas después, el tío disimulaba, me trataba con cierta brusquedad poco creíble delante de otra gente. Sin venir a cuento. Sé que era algo fingido, no es muy buen actor. Me da un poco de rabia.
En fin, todo es tan adictivo como desgastante. Vamos, una droga como otra cualquiera. Se llama endorfina.
sábado, 19 de marzo de 2011
Ex-yonqui romántica
Veamos: lo normal en mí es agarrar unos cuelgues impresionantes con tipos que no me hacen ni caso, o muy poco caso. No sé si será una señal de madurez esto que me pasa ahora: me gusta alguien sin más, sin idealizaciones, sin comeduras de tarro. Por otra parte, fijo que no va a dejar a su novia, así que paso de hacer nada. Bueno, pues él parece últimamente más enganchado que yo, que ya digo que no lo estoy. No hace más que dar pequeñas señales, y yo trato de mirar para otro lado. Me halaga recibir esa atención, sí, pero nada más. Es como para dudar de que me guste, porque no tiene nada de traumática la situación; nada que ver con la vez anterior, que prefiero olvidar.
No es que me haya vuelto insensible del todo: siento el vacío, estaría bien tener a alguien y podría ser él si estuviera solo. Pero... esto es lo que hay. La realidad es como es.
No es que me haya vuelto insensible del todo: siento el vacío, estaría bien tener a alguien y podría ser él si estuviera solo. Pero... esto es lo que hay. La realidad es como es.
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