La declaración del IRPF me sale a devolver, con lo cual me ha arreglado un día un poco atravesado que llevaba. No lo esperaba, pero me ha tocado hacer de ponente en un tema y no creo haber estado muy a la altura. He salido del paso, nada más.
Después, un trabajito que tenía pendiente se ha duplicado, como esas células que se reproducen partiéndose por la mitad. Y me he enterado justo cuando estaba feliz porque pensaba que ya estaba terminando.
Además, me han mandado un marrón de tres pares para la semana que viene. Una mierda que ni me interesa ni me importa, y dudo que vaya a servir para algo.
Bueno, yo estaba loca por el fin de semana, pero ha llegado algo accidentado. Será mejor que trace una línea mental; al fin y al cabo, no ha empezado hasta que he salido de la oficina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario