Me preocupa que puedan surgir obstáculos o complicaciones de última hora. Mañana tengo que hablar con unas cuantas personas, y tratar de hacer las cosas como es debido. Por eso, esta noche tengo que dormir bien, sea como sea, con ayuda química o no. Llevo varias de insomnio: los ojos se me abren a las 3 de la madrugada y no me duermo hasta las 5, y luego me despierto hacia las 7 otra vez.
Esta noche pienso apagar este trasto hacia las 9 y aborregarme en el sofá, delante de cualquier teleserie de medio pelo, a ver si me relajo y luego tengo que arrastrarme hasta la cama.
No sé si empezar una wishlist nueva para entretenerme. Está claro que no necesito nada, que ya he gastado una pasta en electrónica y voy sobrada hasta que se termine de averiar este trasto. Y, por lo demás, no creo que encuentre fácilmente el sillón de las ratas del programa estúpido, ni me dejarían tener una katana en casa. Quizá recupere la idea de la bici plegable, o las zapatillas de deporte nuevas, que las que tengo dan pena, y puede que me regale algo de papelería. Incluir un novio podría ser un cambio importante, pero qué sé yo, lo mismo que el otro día me desapareció el entusiasmo por el tipo molón, puedo encapricharme de otro pavo y que, de repente, me importe tres mierdas. Ya no me fío ni de mis emociones.
Tiene gracia, está claro que la sociedad ya no funciona a base de ver quién es "buen partido"; creo que yo lo soy, sobre todo con este cambio laboral, y resulta que no le importo a nadie en ese sentido. Bueno, sería halagador si alguien se fijara en mí por eso, pero a la vez no me fiaría de alguien tan superficial, claro.
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