domingo, 29 de mayo de 2011

Los peligros de Facebook

No era lo peor eso de que anden traficando con tus datos. Puedes poner un montón de falsedades. La publicidad que te encasquetan en un lateral, pues bueno, no es peor que otras. Si te etiquetan con una curda de tres pares bailando medio en pelotas en una fiesta, eso no depende de que tú tengas cuenta o no, sino del que te etiqueta con tu nombre y apellidos, y poco puedes hacer para evitarlo.

Lo peor de todo viene de ti mism@. Sí, como suena. Estamos muy acostumbrados al anonimato de internet y, bajo un nick, escribimos cualquier cosa, porque normalmente no tiene consecuencias: ideas políticas al descubierto, insultos a cualquiera, confesiones inconfesables, comentarios subidos de tono... Así hemos funcionado durante años, y no pasaba nada, o como mucho te enciscabas en una bronca por escrito con alguien también anónimo, y nada más... y luego vino Facebook. La mayor parte de la gente está ahí con nombre y apellidos, con lo cual les puede localizar cualquier indeseable (desde un amigo pesado hasta alguien con quien tuvieron un pleito hace años, por ejemplo). Y son datos que han facilitado voluntariamente. Esto funciona como un vampiro de información que te hipnotiza: la gente tiende a facilitar cada vez más datos, por no hablar de que trazan su perfil psicológico poco a poco, cada vez que escriben. La propia página web está muy bien pensada, te va tentando a escribir cosas. Por si fuera poco, están todas esas aplicaciones-virus que te miran los datos y hacen spam (a estas alturas, me parece increíble que la gente siga picando).

Tampoco es necesario pensar en los peligros habituales de la red. A veces lo que ocurre es que esa personalidad que normalmente no muestras en la calle la dejas expuesta a las miradas de todos en el dichoso Libro de Cara: si eres un enamorado, todo el mundo se va a enterar de lo cursi que eres cuando le dejas mensajitos a tu pareja. Sí, hay opciones de privacidad, pero por lo que se ve la gente no las usa mucho, y menos con los colegas. Por otra parte, si eres un poco exhibicionista y quieres decirle al mundo lo feliz que eres con tu pareja, este medio es el mejor. De todos modos, puede que al cabo de un par de años te arrepientas muchísimo, o no sé... Por ejemplo, si tu nueva pareja encuentra lo que le habías escrito a la otra, a lo mejor no le hace mucha gracia. Ya voy viendo algún que otro plumero por ahí, y eso sin buscarlo.

Por supuesto, el día que tu partido gana/pierde las elecciones o ha pasado algo gordo, tienes unas probabilidades bastante altas de expresar tus opiniones al respecto en el muro, y eso es algo que tampoco harías normalmente sin unas copas de más. Y así, con todo.

No hace mucho que leí que está desapareciendo el concepto de intimidad, a causa de estos inventos.

Es la pura verdad.

1 comentario:

  1. odio el facebook y todas las redes sociales, no estoy ni estare en ninguna de ellas.

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