sábado, 31 de diciembre de 2011

Buscando la integración

Desfases tontos, excesos que no vienen a cuento... creo que por fin estoy viviendo un fin de año más o menos como todo el mundo, aunque no sé si me gusta. Me cuesta mucho entender por qué la gente dice que se divierte en un local de ambiente cargado a las tantas, con música de gusto dudoso, hasta arriba de alcohol y tratando de bailar sin hacer el ridículo, pero fracasando en el intento. No creo que la diversión la traiga la remota esperanza de ligar, la mayoría de la gente se va de vacío a casa y con sensación de fracaso, si su plan era ese. A lo mejor es que disfrutan la desinhibición, que no les importa nada en ese momento concreto.

Llevo un par de días metida en ese tipo de celebraciones: cenas que terminan a las mil, copas que se pasan de copas. Intento hacer lo que hacen los demás, y puede que cada vez finja un poco mejor que me lo paso bien, pero eso es todo. Si es que me aburro, leñe, y luego me encuentro fatal, físicamente. No le echo la culpa a la compañía; me pasa lo mismo con todo el mundo, así que la rara soy yo, no van a ser los demás.

Lo bueno es que estoy dejando de ser tan rara, me da la impresión de que se me acepta más.

2 comentarios:

  1. Te quejas por vicio. Eres menos rara de lo que crees.

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  2. Oh, sí, todavía hay una carga de cosas que no publico aquí, esas son las que me clasifican como rara.

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