También puede ser por ese gramo de ansiedad que por lo visto tengo. Digo "por lo visto" porque el otro día, en el trabajo, tuve que hacer ejercicios de respiración; estaba viendo que me ahogaba sin haber ninguna razón para ello. No pasaba nada en el aire, ni siquiera había polen, estando en un lugar cerrado. Sin embargo, algo me impedía respirar bien.
Ahora respiro con bastante normalidad, pero me ha bastado pensar en ello para que se me altere el ritmo.
El cansancio es lo que no se me quita. He dormido un montón de horas, y me agoto con casi nada. En fin, creo que este es el estado general de los humanos adultos: al que no lo destroza el trabajo, lo destrozan sus hijos, esos críos de energía infinita. No me extraña que se vendan bien los multivitamínicos.
Aaaah... qué bonita la primavera, el amooor se respira en el ambiente, días llenos de luz, colorido floral, mariposas y... alergias, no te olvides de las alergias.
ResponderEliminarLo de la eventual falta de aire no parece tener importancia, producto de la ansiedad casi seguro. He descubierto que cuando nos sentimos con un elevado grado de ansiedad, lo mejor es no oponerse a ella, "entregarse" (por decirlo de alguna manera) a sus designios. A veces la ansiedad (o el miedo) se nutre de la propia ansiedad a sentir ansiedad (te juro que no es un trabalenguas). Pero claro, esto de "aceptar" la ansiedad siempre que nos sobreviene es más fácil decirlo que hacerlo...
Un truco muy simple para la ansiedad esa que altera la respiración: contener la respiración. Luego el cuerpo funciona solo. Sin pastillas, rápido. Y pensar que no siempre lo recuerdo...
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