Me extraña que nunca me pregunten directamente sobre mis intenciones al respecto. Quizá sea que los hechos son contundentes, quizá teman una contestación borde. Si les digo la verdad, mis hermanos quizá piensen que soy una negativa de mil pares, pero mis padres pensarán que han fracasado al criarme. Lo cierto es que, habiendo visto lo que hay en el mundo, no me parece buena idea traer a nadie aquí, y menos si es mujer. Por otro lado, mi antinatalismo, o como se llame, es una manera de mandar a tomar por el culo a esta sociedad que se nutre de sus propias víctimas. Me hace gracia pensar en ello como un monumental corte de mangas.
Llámenme egoísta. Yo creo que los egoístas son los inconscientes que piensan que qué bonitos los bebés, y hala, solo por ese motivo los tienen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario