martes, 1 de marzo de 2011

Martes raro

Estoy cansada. Ha sido un día de esos de poco trabajo propio, pero en los que la gente parece que hace cola para tener tu atención: he estado ayudando a alguien a redactar un documento, he tenido una curiosa conversación-chat por correo electrónico, he cumplido con compromisos sociales...

Ando tomando ginseng. No me quiero imaginar cómo estaría si no lo tomara, ya que ahora me noto bastante cansada. Bueno, el problema también es el insomnio. Y el insomnio me lo provocan las contradicciones de ese señor que me trae a mal traer. O no sé, será síntoma de vejez.

En fin, el chico es superatento y obviamente le gusto. Sospecho que puede haber incluso rumores sobre eso, porque se le escapan gestos delante de otras personas, pero como no va más allá, yo me estreso. No me gusta que esto no vaya a ninguna parte, por muy halagador que pueda ser y por mucho que haya un vínculo de cariño. Le necesito de otra manera, claro, nunca es lo mismo una amistad que algo más que se espera.

4 comentarios:

  1. Está claro que si crees que te gusta lo que recibirás de respuesta es que des tu el paso, a veces a los tíos nos cuesta también muchísimo dar el paso. Puedes intentar insinuárselo más o atacar tú.

    Es lo más obvio que te puedo responder, pero es que si no se te va a quitar la paranoia :S

    Suerte.

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  2. Es que no debo, no pienso hacer nada a no ser que se quede sin novia.

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  3. Ah vale, es el de la novia. No lo recordaba, perdona.

    Pues vaya, ciertamente es un tema escabroso si ya está con alguien, yo me alejaría y pasando, por que no es plan de que esté con alguien mientras marea a otra persona.

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  4. Es lo que estoy haciendo, pero cuando estamos cerca hay un ambiente que no es normal... y creo que no me lo imagino, que es por las dos partes

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