No es broma, anoche no podía dormir y me dio por soltar una especie de aclaración de amor a oscuras, bajo el edredón. Digo bien, no era declaración de amor, era aclaración, porque la hacía para aclararme yo, a ver si oyendo mi propia voz me sentía ridícula, o veía que no era para tanto la cosa, o simplemente no había nada en absoluto que sentir...
Pero el resultado fue positivo en doping por endorfinas, en emisión de feromonas, en atontamiento de neurotransmisores... Para que se entienda: un cuelgue de puta madre, eso es lo que tengo. Y yo que pensaba que controlaba...
Bueno, sí, controlo, pero sólo delante de él, y resulta que mola esa sensación de que consigues no perder los papeles, te sientes fuerte. Y claro, en cuanto desaparece por la puerta, se me viene todo encima.
Qué vida de mierda, eso es todo lo que hay para mí. Eso es lo normal. ¿Hasta cuándo va a durar esto?
mmmmmmmm
ResponderEliminaryo también suelo hablar conmigo misma, o hablar sola que es lo mismo... de hecho me paso la mayor parte del dia hablándome, preguntándome y contestándome...
¿cómo se hace para dejar la mente en blanco?
A veces fantaseo con dejar el cerebro en un vaso con agua, como hacen los viejillos con la dentadura postiza... Que se limpie por su cuenta, y mientras, yo descanso.
ResponderEliminar;)
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