jueves, 8 de septiembre de 2011

Jueves... jueves

Ayer acabé a las tantas de hacerle un chequeo al ordenador. No pensaba que había solucionado los problemas que tenía, pero esta mañana, al volver a encenderlo, volvía a funcionar, aunque con algunos pequeños detalles raros.

Hoy me ha tocado solucionar los problemas informáticos de un compañero. También he tenido una reunión de trabajo en la que me imaginaba como una psicópata que hace trocitos a su jefa. Vaya, es un poco preocupante, casi podía ver las manos cortadas, etc. Buah, si no lo he hecho hasta ahora, después de todo el tiempo que llevo en la empresa aguantando sus chorradas, difícilmente voy a lanzarme un día de estos. Mientras ella se dedicaba a no prestarme atención, he pasado a pensar que en una pelea sería una persona fácil de reducir físicamente, diría que soy más fuerte que ella. Si no, fijo que podría darle al menos un par de puñetazos para aturdirla. No creo que me sorprendiera.

Y la ansiedad me ha sorprendido por la tarde, leyendo un libro después de echarme una siesta. Notaba cómo me costaba respirar, y es una sensación que conozco bastante bien.

No me ha pasado nada que lo justifique. ¿Dónde se quedó mi resistencia al estrés? ¿Por qué me pongo así tan rápidamente?

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