Si gente veterana no se preocupa por el poco trabajo, yo tampoco. Si me las apaño para sobrevivir sin el chico, tampoco tiene por qué haber sido un capricho. Si mi colega no me escribe, es porque tiene realmente demasiado trabajo. Si no quiero ir por ahí a aprovechar la tarde en lugar de perder el tiempo, es asunto mío. Si me da la gana seguir con mi ladrillomóvil, las operadoras no tienen derecho a opinar. Si he engordado un par de kilos, ya los perderé. Si me daban ataques de hambre en lugar de inapetencia, es que ha sido una gripe peculiar.
Verdades como puños.
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