Estan dando un interesante documental sobre el opio. Yo ya lo había visto. Me llama la atención un dato que conocía de antes: un 10% de la población tiene un cerebro diferente, con más propensión a engancharse, y esos son los que acaban siendo adictos.
Me sorprende. He oído historias de gente que se infiltraba en bandas de traficantes, o grupos de yonquis, y que para disimular empezaron a meterse, y casi acaban enganchados, o se engancharon del todo. Eso, por no hablar de toda la gente que acaba siendo adicta a pastillas con receta, o de la advertencia que te sueltan cada vez que te mandan tomar un medicamento adictivo. Además, las campañas antidroga van dirigidas a todos, no a un mísero 10% de la población. Hay algo que no explican bien.
Por lo demás, viendo el documental me acuerdo de mis Myolastanes y del sueñecito tan agradable que me producían, aquellas primeras veces que los tomé. Un puto peligro, aquello me encantaba, aunque me conformé cuando terminó el tratamiento. Quizá tenga personalidad de adicta, pero al menos tengo autocontrol. Yo controlo, colega. Pero de verdad.
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