domingo, 16 de septiembre de 2012

Mortalidad

No me gusta la vida, pero me tira para atrás todo lo relacionado con la muerte. Mucho. Es una mezcla de rechazo y rabia lo que me provoca. Otra razón para no tener hijos que tengan que pasar por algo así en su propia vida.

Nunca he hecho testamento, ni siento la menor necesidad de hacerlo. Mis herederos tendrán que apañárselas sin pistas.

No tengo un seguro de vida propio, de esos que te cubren los gastos funerarios y demás. Siempre me ha tirado para atrás eso de que las cuotas te recuerden mes a mes que llegará un día en que ya no estarás para pagarlas.

No sé qué quiero que hagan conmigo el día que palme. Me horrorizan tanto las tumbas como la incineración, quizá un poco más esta última, por fobia al fuego y a las altas temperaturas. No me hace mucha gracia donar mi cuerpo a los futuros médicos para que aprendan en él, porque, bueno, eso de que jueguen con tus trozos unos críos de dieciocho años... y además, cuando ya estás inutilizada, lo que hacen es incinerarte, si no me equivoco. Tirarme al mar, descartado, es lo mismo que un cementerio, con peces en lugar de gusanos. Momificarme ni siquiera es una opción, y las momias me dan miedo. A este paso, me veo convertida en figura de museo de ese médico que hace esculturas con cuerpos despellejados.

No creo que, con semejante panorama, suicidarme sea una opción. Da igual el calibre de la depresión que tenga.

2 comentarios:

  1. Suicidarse NUNCA es una opcion, la unica opcion es vivir.

    Creo que todo el mundo ha podido tener un instante suicidad, pero en la mayoria de los casos se queda en eso.....solo un instante¡¡
    No creo que sea por cobardia, creo que el instinto de existir es tan fuerte como el que empuja a la gente a quedarse en el cine aunque la pelicula sea una puta mierda......ya hemos pagado la entrada, quedemonos hasta el final, aunque solo sea por curiosidad.

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  2. Bueno, hay mucha gente que sí lo considera una opción, pero yo soy de los que piensan que, aunque la vida es una puta mierda, es nuestra mierda, o sea, lo único que tenemos. Y siempre puede venirnos un momento maravilloso, aunque haya que esperar mucho.

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