No hay nada como el agua cuando de verdad tienes sed, pero si se trata de darse un capricho, estas son mis preferencias:
- Zumo de naranja natural (nada que ver con el de brik, que siempre tiene un punto amargo).
- Zumo de manzana.
- Batido de vainilla.
- Bebidas de chocolate: batidos, chocolate a la taza, cacao...
- Zumos de frutas del bosque, etc.
Muy atrás en la lista estarían estas, que de hecho no me gustan ni por el sabor ni por los efectos; sólo las bebo para socializar:
- Café. Estoy yo como para multiplicar mis nervios a base de cafeína, lo que faltaba...
- Gin tonic. Desde hace algún tiempo, lo relaciono con un recuerdo agridulce. De todos modos, como bebida no me vuelve loca, ni mucho menos.
- Chupitos de alcoholes fuertes. Los soporto si tienen un toque de fruta o no se nota mucho el alcohol. Vamos, de esos que parece que son inofensivos, que no tienen nada... y luego no puedes levantarte de la silla para irte a tu casa.
- Cerveza. La tomo para parecer tan adulta como los demás, pero no me hace gracia. Si acaso, la negra es más agradable. De todos modos, últimamente me empezaba a gustar la sensación de mareo que me dan las cervezas mañaneras a solas (me preocupa).
- Champán. No entiendo cómo es que incluso a algunos críos les gusta el sabor.
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