Hace unos días me venían ideas de hacerme daño a mí misma. No, no lo habría hecho, me da miedo y quizá no esté tan desesperada. Sólo me venían esas ideas morbosas en abstracto. Eso sí, era todo el puto día pensando en lo mismo.
Hoy he pasado a las ideas de hacer daño a los demás. Digamos que incluso he tenido cierto enfrentamiento, a pequeña escala. Pero ha sido porque me han dado la mañana, vaya.
Ahora me he calmado un poco y vuelvo a la depresión normal y corriente.
Ojalá pudiera plantear estas cosas a los cercanos, pero no puedo.
¿Por qué no?
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