domingo, 2 de marzo de 2014

Desintegración

Últimamente tampoco me apetece seguir haciendo deporte. O al menos, no este deporte, ni en este sitio, ni con esta gente. Hace tiempo que comencé a sentir cierto desinterés, en general. Si no lo he dejado, es porque creo que físicamente tiene sus ventajas: empiezo a ser un poco mejor en lo que hago, cuando vuelvo a casa probablemente esté menos deprimida, estoy fuerte, me han bajado las pulsaciones de 70 y tantas a 50 y tantas, no me canso tan fácilmente...

Pero hay cada estúpido integral en las clases, incluso gentuza... Supongo que es normal, ahí va el que quiere. Es como una sociedad en pequeño, con sus tarados y sus cabrones incluidos. El propio monitor me parece un poco más cargante cada día. Llegamos a llevarnos muy bien, pero o ha cambiado él, o he cambiado yo, o las circunstancias se han ido a la mierda, y ya no es lo mismo.

Me siento un poco Mary Poppins... En cuanto cambie el viento y tenga claro adónde quiero ir, quizá me deje llevar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario