Se acaba otra semana horrible. Ya van unas cuantas seguidas. En cuanto al trabajo, revuelta, pero no tan mala como había pensado. De todos modos, he tenido meteduras de pata, líos mentales, bajón de autoestima... Por lo demás, ya comentaba ayer lo peor, lo que no tiene remedio. Me duele pensar en ello. Tampoco voy a hablar de recortes, que me sugieren que no han sido días buenos para nadie.
Tengo que pensar en lo positivo:
- El otro día pude lucirme con una tontería de informática.
- Tengo una moratoria con un pequeño problema en el trabajo, al haberse ido de vacaciones la persona que me lo planteaba.
- Gané una partida de un juego intrascendente y pasé un buen rato con mi rival.
- Resolví un puzzle online, uno de esos que te dicen luego que eres muy lista y te suben la autoestima.
- El gimnasio, bien, gracias. Es lo único que va bastante bien, en general.
- Hoy he podido descansar y dedicarme a la lectura de cosas ligeras.
- Mañana voy a ver a alguien que me apetece ver. Espero que no dé mucho por el saco.
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