Llevo ya unos días malviviendo por temas sentimentales. Hoy ya va un poco mejor la cosa, porque, ya que no hay más, viene bien el buen rollo con jefes y compañeros. Bueno, vendría bien en cualquier circunstancia, pero en las mías, pues todavía mejor. Tengo la suerte de tener en la oficina a alguna que otra persona con la que lo mío cada vez se parece más a un amor platónico, y no todo el mundo puede decir lo mismo. La mayoría ya se consideran afortunados simplemente si consiguen no perder el empleo. Supongo que lo mío, a fin de cuentas, es una fortuna laboral doble. No me cierra las heridas, pero sí tiene un efecto balsámico muy de agradecer.
Lo malo de mí es que estoy tan poco acostumbrada al rollo cariñoso que apenas sé cómo reaccionar, no sé si me paso de fría o de confianzuda. Sí, es para matarme.
Me pasa prácticamente lo mismo, pero en un montón de situaciones, siempre acabo "enamorándome" o encaprichándome de alguien porque nunca he tenido a nadie a quien darle ese cariño y que me responda igual, siempre pienso que puedo agobiar a la persona, ser un niño pequeño, ser frío, en fin, unas paranoyas que tengo que tela marinera... No obstante cada vez voy a mejor y una cosa que casi siempre hago es dar abrazos a todos mis amigos. Creo que eso te podría ayudar, si quieres podemos hablar y eso más en privado, saludos.
ResponderEliminar