Vas al banco. Compruebas, solucionas, te defiendes de lo que intentan venderte, te quedas con información por si acaso. Sacas algo de pasta para cubrir los próximos gastos. Sales, y como no ha habido problemas, te sientes bien. Incluso te sientes un poco rica: no es que tengas un pastuzo en la mano, pero sabes que tampoco tienes grandes necesidades.
No es que el dinero dé la felicidad, pero al menos te da ese breve momento feliz. Luego, vuelves a darte cuenta de que no tienes ningún objetivo interesante en el que invertirlo. Sólo esos gastos ordinarios. Si hay algún remanente, ahí quedará, como un símbolo de la nada.
Y entonces vuelves a tu ánimo depresivo habitual.
el dinero sólo es importante si el hecho de no tener un mínimo no te permite comer, vestirte y tener una vivienda o en que alguien pueda cuidarte si estás impedido. Para el resto de cosas el dinero sólo es un lujo que da rienda suelta a las vísceras de cada un@. Básicamente todo puede hacerse con dinero o sin él sólo que de manera diferente. Y de hecho perseguir algún sueño sin pasar por caja le da a todo un aire más romántico. Si todo pudiera ser conseguido por dinero y lo hiciéramos así nada tendría sentido ya que el dinero es un producto del ser humano pero no de la naturaleza. Cuando me llega la nómina ya pienso siempre lo mismo, otra vez el mismo baile de números, ingresos, gastos, impuestos, comisiones ... y el mes siguiente el mismo cuento.
ResponderEliminar