Yo no sé si es la viejuna, el caso es que últimamente tengo pocas ganas de ir al gimnasio. Y cuando voy, no hago precisamente un gran papel. Torpe y agotada, así es como me siento. No sé si volver al ginseng, ni si se considera dopaje.
El tiempo tampoco acompaña, ando moqueando por ahí, aunque no llego al nivel del trancazo.
¿Pasará el mal momento físico? ¿O habrá venido para quedarse?
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