jueves, 3 de junio de 2010

Días movidos

He estado tan ocupada que ni me he podido pasar por aquí estos días. Y lo más raro es que no ha sido cosa de trabajo; ahí hay cierta tranquilidad que espero que dure, y a ver si con suerte no vuelve el frenetismo total.

La cosa ha sido por temas tecnológicos. He estado probando aparejos, unos propios y otros no. Creo que nada tenía problemas de fábrica, y así lo he dicho, pero también he visto que este ordenador empieza a tener síntomas de desfase, porque no se las arreglaba con algunos archivos que había que leer. En fin, tiene sus añitos, el pobre, y ha currado mucho. Y todavía quieren que curre más, pero yo quiero acabar con eso.

No me parece lógico que una persona con un PC propio bastante nuevo me pida que le copie yo los CDs. A estas alturas, ya no me cuela que me hablen de ignorancia o torpeza; es decir, una persona capaz de manejar Office y otros programas no debería tener ningún problema con el Clone, que no consiste más que en meter el disco a clonar, dar a siguiente-siguiente-siguiente, esperar a que termine de leer y obedecer cuando pida un disco en blanco. Tampoco me cuela que pretenda que tire de mi grabadora para hacer DVDs de cosas bajadas de internet. Me compré esa grabadora cuando empezó a ir mal la del PC, y no estoy dispuesta a fundirla en cosas ajenas, y menos si su propietario ya tiene grabadora propia.

La cosa del agobio no ha sido sólo por eso, que ya es bastante. Llevo un par de noches durmiendo mal, incluso anoche me tuve que levantar a tomar una pirula porque me empezaba un dolor de cabeza y entonces sí que no iba a poder dormir. Lo bueno del ibuprofeno es que relaja y por eso también ayuda a dormir, aunque sea poco.

Como soy idiota, encima esta noche tengo agobio televisivo. ¿Cómo no lo voy a tener, si he grabado House y no lo he podido ver, y esta noche tampoco lo veré? Tengo que hacer espacio también para grabar Mujeres Desesperadas, o Mercy, y trataré de no perderme lo de Eva, y seguro que me piden que grabe lo de las casas de la Sexta, e incluso lo que echan después, lo de las ricachas medio tontas.

Ahora he terminado de hacer una reparación, se me había roto un mueble de esos de kit que ha dado problemas desde siempre. Veremos lo que tarda en volver a romperse por otro lado. Se supone que estoy de relax, escuchando más que viendo una peli de Bette Davis haciendo de mala malísima. Qué buena era aquella mujer, qué pedazzzo de actriz. La peli ya la había visto, por eso no estoy ahí pegada, pero me encantó en su día. Es muy conocida: Qué fue de Baby Jane. Uuh, qué cara de perversa acaba de poner... Empiezo a relajarme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario