Tiene huevos: cuando me pasa algo malo, puedo estar dándole vueltas semanas. Cuando me pasa algo bueno, es como si algo en mi interior dijera "Ah, vale, pues perfecto, y ahora, a otra cosa". Y al día siguiente, apenas me acuerdo de esa cosa buena.
Hoy ya ni me acordaba de lo que me pasó ayer. He tenido una mañana de sábado algo revuelta, aunque también con algún momento de diversión.
Y me he dado cuenta de que realmente me gusta alguien que no me debería gustar. Y, en lugar de estar a lo que estaba, dejaba volar mi mente, y a lo mejor por eso no me salían bien las cosas.
Lo dicho, no me debería gustar, sobre todo porque ya tiene a alguien. Pero, mientras no se haga nada... nadie puede evitar notar que tiene química con otra persona, ¿no?
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