viernes, 13 de agosto de 2010

Alivio informático

Acabo de salir de una experiencia tremenda con un troyano. No, no es que me haya ligado a un griego loco... ejem, perdón por el chiste malo. Telegráficamente:

- Se me había infiltrado un Bagle, el Bagle.k, en concreto. Es un troyano bastante hijoputilla que resulta bastante difícil de eliminar. Vamos, como decían en un foro, ni con agua hirviendo. Sí había alguna solución de pago, pero casi me hiere en la honrilla de informática (amateur) pagar por estas cosas, ya que sería la primera vez. OK, es una tontería, pero como siempre me las he apañado por mis propios medios (vamos, el Google y mucha paciencia), pues me daba un poco de rabia.

- Daños: el firewall y el sensor de temperatura, a tomar por el culo. El Nod32, ídem, y además no podía instalar ningún otro antivirus. El que más se dejó, el Avast, no se iniciaba. Por cierto, no me había dado cuenta de que tenía que desmarcar la instalación de Google Chrome... y ahí me quedó el regalito. Al final he quitado tanto Avast como Chrome, pero no ha sido fácil. Por otra parte, el sonido del PC se me fue un rato a la mierda, y también estuve otro momento sin internet, cosa de lo más preocupante, porque... a ver de dónde me saco yo las herramientas.

- Pude confirmar la infección en Trendmicro, en la página de Bitdefender y con algunos programas como el Gmer, el único programa del disco duro que me indicaba los bichos ocultos: flec006.exe, winupgro.exe y wintems.exe.

- El winupgro era otro de los síntomas: me salía un aviso de instalación cada vez que arrancaba, a ver si quería ejecutarlo. Pues no, gracias, no me fío de desconocidos ofreciendo caramelos por las buenas.

- Finalmente, en una página de fotografía (creo) había un foro con mensajes sobre el mismo problema: otro desesperado como yo pedía ayuda, y le daban varias posibles soluciones... y entre ellas, una era la guay: TROJAN REMOVER. No me di cuenta en un primer momento, lo ejecuté como un programa normal, y sí que me encontraba bichos, pero no los quitaba definitivamente.

- Nada, decidí ensuciarme las manos, pasé al modo de prueba de fallos, porque alguien decía que había que instalar el Kaspersky desde ahí, no había manera... y de repente se me ocurrió pasar el Trojan Remover ahí mismo. Pues... ¡genial! Me ha sacado los bichos que decían los informes, espero que todos, y ha dejado de aparecer el mensaje de winupgro.

- Queda por ver qué secuelas hay; sospecho que el Nero puede estar tocado, quizá también algunas cosas de la impresora, y miedo me da el Photoshop, ahora que lo tenía bien puesto.

- Creo que el culpable ha sido un programa de vocabulario de idiomas que me bajé de la mula: el Before You Know It. Y eso que mi intención sólo era aprender, ay... (Pero no descarto que haya sido el Photoshop.)

Ahí queda, quizá os sirva a alguno... o a mí misma, por si no me acuerdo y vuelve ese cabronazo.

Actualizo: he pasado el Housecall dos veces. La primera me ha encontrado variantes del mismo troyano, la segunda, nada. De momento, lo doy por solucionado, pero me guardo en la manga estos trastos.

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