Leo en las noticias de Google que un tío muy sesudo (catedrático de Economía, con varios premios en su haber) dice que no puede ser la actual situación económica española: un tercio vive de ayudas y pensiones, otro tercio es funcionario y el tercio restante paga los sueldos de los anteriores. Que, de seguir así, se teme un corralito, y que después de la crisis puede venir simplemente la decadencia.
No pienso escribir un post echando la culpa a los pensionistas, y tampoco a los funcionarios. Me parece normal que los jóvenes aspiren a currar en el sector público, puesto que no se premia precisamente la iniciativa empresarial; más bien al contrario, te fríen a impuestos y asumes demasiadas responsabilidades, de las que no te libras ni estando en tu casita. Además, siempre tienes la amenaza de la quiebra, a diferencia de quien trabaja para la empresa pública. Y te llaman ladrón y explotador en cuanto tienes un empleado. Eres el malo de la sociedad.
Claro que también se tiende a poner verdes a los funcionarios: vividores, vagos, quejicas... No digo que no, pero los he conocido trabajadores y honrados. Si tienen un sueldo decente y un horario flexible, es porque se han molestado en preparar unas oposiciones (a las que cualquiera tiene derecho a presentarse). Y, desde luego, no son los más tontos: para sacar plaza, hay que tener un buen coco. O eso, o ser muy, pero que muy constante, cualidad que tampoco está nada mal.
Probablemente gran parte de la culpa sea de la mala organización de la Administración, un dinosaurio que cuesta muchísimo cambiar en lo más mínimo. Sí, sé de un par de tipos que andan estudiando en su puesto, pero con los deberes laborales hechos. Trabajan rápido porque tienen práctica y la cabeza les da para todo, con lo cual les queda tiempo libre a partir de determinada hora. Y qué mejor idea que sacarse una segunda o tercera carrera, aprovechando la circunstancia. Si acaso, habría que "utilizarlos" mejor como recursos humanos: plantear ofertas de puestos de trabajo más reducidas y reorganizar lo que se tiene, de modo que estén un poco más ocupados, pero sin abusar (a ver si, trabajando más rápido, acaban siendo castigados con toneladas de trabajo, por eficientes).
Mm, me he desviado lo mío... Que decía yo que, como el catedrático tenga razón, más me vale meter los ahorrillos debajo de una baldosa, no sea que me quiten la llave de la caja fuerte.
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