sábado, 27 de noviembre de 2010

Lluvia, frío...

Ayer me animé a ir al gimnasio, al final. Estábamos poca gente, y tuve que apañármelas con mi rival, que pesa muchos kilos más que yo. No me quejo, salí bastante bien librada. Creo que estoy fuerte y tengo un poco menos de grasa corporal. Ojalá dure mucho así.

Luego programé el vídeo para que grabara The Walking Dead, pero algo salió mal y todo lo que se ha grabado es una pantalla en negro. No sé por qué, ya que el temporizador estaba bien, y al comprobar la cinta esta mañana, también grababa como es debido. Lo único que se me ocurre es que algo pasó con la emisión, es decir, que el canal tuvo alguna avería y no habría podido hacer nada, ni verlo en directo. Menos mal que esta noche lo repiten.

Hace un tiempo horrible. Voy a ver si hago algo de lo que decía ayer: ponerme con el material de la oposición, por lo menos.

...

OK, ya le he echado un vistazo. Yo lo veo factible, creo que se entiende bien. He hecho un ejercicio práctico, y me he visto segura. A ver si hablo con una persona y lo comentamos, pero creo que he respondido correctamente. Es mucho trabajo, claro, y aún no se ha convocado nada, pero me parece una tarea soportable, dentro de lo que cabe.


Hum... el problema de siempre: ¿qué hacer con el resto del sábado? Si ahora grabo el DVD de las fotos, ya no me quedará nada para matar el tiempo. O para impedir que el tiempo me mate a mí, mejor dicho.

Noto el aburrimiento subiendo como una sucia inundación. Lo único que le queda a una persona como yo, sin vida social, es distraerse a solas. Me gustaría ir a la calle, ver la luz y respirar otro aire que no sea el de mi cuarto de estar. Lo malo es que llueve, y de todos modos no me gusta mucho pasear; hay demasiados imbéciles por ahí. Luego hay gente que lo soluciona todo yendo de compras, pero hace algún tiempo que eso me deja cierta sensación de vacío, de ser una marioneta del consumismo. No me llama. La vida es una puñeta: de pequeña, deseaba poder comprarme todos los juguetes del mundo, pero mi paga no alcanzaba y por Navidad no se podía pedir todo, porque entonces te quedabas sin nada. Ahora no es que sea rica, pero podría comprarme todos los juguetes interesantes de los catálogos... y no me atraen. Sí, de ese modo aprendí a seleccionar, a no despilfarrar, pero... ojalá me siguieran gustando todos esos trastos.

Bueno, al menos, estoy tranquila. También es bueno que se me haya dado bien ese ejercicio que comentaba. Autoestima salvada (por hoy).

NOTA: mi sábado ideal sería así:
- Despertarme a las 9.
- Ir al bar a comer algo a las 9:30.
- Hacer deporte con más gente de 10:30 a 11:30.
- Ducharme, o mejor, bañarme, de 11:30 a 12:00, por lo menos.
- Cocinar y comer.
- Vaguear en el sofá mientras veo alguna serie buena.
- Si me apetece, salir un rato.
- Encontrarme con alguien y tomar un par de cañas.
- Estar en casa a una hora razonable y vaguear hasta la hora de ir a dormir.

(Me acabo de dar cuenta de que ahí no entra internet, ni siquiera he pensado en ello, de veras.)

2 comentarios:

  1. mi sábado ideal es levantarme a antes de las 10, bajar alguna serie por internet o alguna demo gratuita de ps3, bajar al mercadillo del pueblo, pasarme por una granjabar a pedirme una pasta, comprarme alguna revista en el kiosko, comer, dormir la siesta, ir a ver algo de fútbol con mis dos amigos a su casa o a ver una peli en el cine, hablar de cosas que han pasado durante la semana, tomar algo y volver a casa.

    qué casualidad, yo también tengo que pasar mogollón de fotos a ordenador y bajar series a amigos. Qué cruz

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  2. Acabo de terminar con lo de las fotos, he tenido menos problemas que otras veces, que no encajaban en el disco y había que andar decidiendo qué carpetas grabar... Lo de las series para otra gente, sí, de vez en cuando toca... paciencia.

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