sábado, 11 de agosto de 2012

En el corazón de agosto

Empiezan los días de ninguna parte. Ni aquí, ni allí. Me he desconectado bastante del trabajo, pero me encuentro en un lugar en blanco. Sola, por supuesto. Y, como casi todos los sábados por la noche, me he quedado en casa. Oigo a la gente pasar camino de los garitos, en grupo.

Creo que en el fondo odio las vacaciones. Sólo tienen de positivo que no tengo que levantarme tan pronto. Por lo demás, entre el calor, no poder estar con la gente que me gusta (esos dos o tres), la falta de ejercicio, la sobredosis de libros e internet, etc., esto es una puta mierda.

En fin, sólo tengo que aguantar un par de semanas largas más. Luego empezaré a quejarme de lo mucho que me cuesta ir a currar... o quién sabe, de una reducción de personal. Y, desde luego, me quejaré de toda esa pandilla de estúpidos que no hacen otra cosa que preguntar "¿Dónde has ido de vacaciones?". A la mierda, colega, me he ido a la mierda, y al menos tú no estabas allí, por mucho que deberías haber estado.

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Hola! He llegado a este blog a partir de tu enlace en el foro, y me siento tan identificado con lo que has escrito aqui que tenía que decirtelo. Un saludo! ;)

    (Por cierto, soy Vincent)

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  3. Hola, Toni, gracias por comentar, un saludo

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