Decididamente, me aplasta el calor. Tiene que ser eso, porque ayer aguanté bien en el gimnasio... y una chica tuvo una lipotimia a mi lado. Me extrañó que no me pasara a mí, poco antes me sentía sin fuerzas y decidí ir solamente porque el descanso no me estaba sirviendo de nada. Parecía que cuanto más repantigada estaba, peor, o al menos que nada cambiaba, y eso me ponía nerviosa. Me empezaban a molestar las articulaciones, también.
Hoy todo parece normal, he recuperado la energía, salvo por este aplastamiento caluroso. Lo noto porque me apetecía correr y lo he hecho, y al parar no se me han salido los pulmones ni me he hundido en el cansancio. Además, estoy llevando el trabajo con la mala leche habitual: simplemente me aburre, y ojalá pudiera hacer algo más entretenido que estos papeleos estúpidos que no le interesan a casi nadie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario