jueves, 29 de abril de 2010

Día de la Madre, regalo para mí

Ayer fui a última hora a una gran superficie de esas de las que me alegro siempre de salir. Iba de asesora, con otra persona que quería comprar un poco de electrónica. El caso es que ya iba con la decisión más bien tomada, y apenas intervine. En lo que esperaba a que le empaquetaran el cacharro, me fui a curiosear, y claro, algo tenía que caer: un MP4.
Soy de las pocas frikis tecnológicas que aún no tenía uno, supongo. Tampoco tenía MP3, porque me las he estado arreglando de otra manera para escuchar música enlatada: un CD portátil primero, luego una microconsola... Otras veces he pensado en agenciarme un trasto así, pero siempre iba con prisas a esos sitios, tenía que comprar otras cosas o iba con gente que tenía sus propias necesidades y nunca me daba tiempo a mirar a mis anchas. Total, que esta vez tampoco he tenido tiempo de investigar mucho, pero como la gama era relativamente reducida y sabía más o menos cuanto quería gastarme, pues no me lo he pensado demasiado.
Ya he visto que tiene una batería guapa de unas siete horas (mi consola aguanta unas cinco). Se oye bien, sin lujos. Digamos que es suficiente si no eres un pedazo de sibarita del audio. La pantalla es pequeña, pero eso ya lo sabía cuando lo vi en la estantería: simplemente es un "por si acaso" en el que se pueden ver vídeos de baja calidad. La radio funciona, la grabadora también, y sorprende lo bien que capta la voz exterior. También puede grabar de la radio. En principio, se pueden leer txt en pantalla, pero hay que darle con el dedito todo el tiempo, claro, para que vaya avanzando un texto que apenas deja ver unas cuantas palabras. Seguramente se puede apañar mejor un txt en el PC para que no se fragmente tanto. Las fotos, visibles y nada más. Como memoria portátil, tiene un cable USB que hay que acordarse de llevar en caso necesario, pero están bien los 4 GB de capacidad.
Había otro de precio parecido, aparentemente de mayor pantalla, y no lo pillé porque seguramente era más grande, en conjunto, y yo quería una microenanez. Había también MP3, pero claro, por un par de euros más, ¿quién se resiste a tener una pantalla para ver vídeos, aunque no sea gran cosa? Apenas la utilizaré, pero quiero tener la posibilidad, porque... quién sabe.
Por algo menos de 37 pavos, y para mis necesidades, perfecto. Y me cabe en el puño.

... Ah, sí, iba a hablar del Día de la Madre. Llamadme egoísta, pasota o lo que sea, pero raramente compro nada. Prefiero darle dinero, así no meto la pata. Es que mi madre es un poco especial y detesta los detalles tontos. Es muy peligroso traerle un perfume, un adorno, etc. Peligroso, porque son cosas muy personales y es casi fijo que la cagaría, salvo opción de devolución (que de todos modos te obliga al trámite en la tienda). Y claro, dándole unos billetes tampoco tengo que pensar, rebuscar en tiendas o convencerla para que vayamos a elegir un regalo... y todos contentos.
Eso sí, suelo poner la pasta de alguna manera especial. Este año tenía un lazo de los huevos de Pascua y lo he reciclado para adornar el rollito de euros. Seguro que le encanta. Dirá lo de siempre: "¿Para qué me das tanto? Te devuelvo la mitad, esto me da hasta vergüenza", bla, bla, bla, y me costará que lo acepte, porque ella sí va en serio cuando dice eso, no es un paripé. Después haré chocolate para desayunar. Desayunaremos felices mientras me enseña su mala conciencia por aceptar semejante regalo.

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