Estoy en el curro, y deseando salir. A lo mejor no debería haberme metido en el diario personal, pero en fin, supongo que los vigilantes están tan hartos como yo. Tampoco hay nada que hacer en este momento. Yo y mis arreones... Generalmente, sólo me sirven para que me vean ociosa y me den más trabajo, me corresponda o no.
Tengo un cansancio fuerte. La vuelta no ha sido maravillosa. Es que, cuando no es una cosa, es otra: curro, dolor de ovarios, tirón muscular. Siempre será mejor que morirse de la fiebre y el no poder tragar, y sobre todo es que lo de ahora se me pasa con ibuprofeno en un pis pas, pero preferiría no tener ningún problema. Hace mucho tiempo que encadeno unas cosas con otras, y un día me paré a pensar cuánto hacía que no estaba del todo bien, como cuando era niña. No recordaba la última vez. Ahora, tampoco. Siempre chorraditas, pero se suceden las unas a las otras o se superponen. Es como ser una vieja achacosa a menor escala. Y mira que me cuido: comida sana, deporte, poco estrés en la medida de lo posible...
Ha vuelto la sensación de estar poco aprovechada. Por cierto, ya sé la nota del examen. Me han felicitado. ¿Me servirá para hacer algo más interesante que lo que hago?
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