... volví a la miseria cotidiana.
Por comparación con las vacaciones, todavía me parece mayor miseria. Está claro que algo no funciona. Tendré trabajo, tendré amigas, estoy bien de salud, pero no soy feliz.
Debería vivir en otro lado. La percepción de la gente era muy distinta en el lugar de mis vacaciones, y no era la única que lo veía así. Esta ciudad mía está enferma y me enferma a mí.
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