domingo, 25 de abril de 2010
Sunday Bloody Sunday
Hace un día bonito, y yo aquí, recluida. Ahora no tengo fiebre, pero no me queda más remedio que portarme bien y tratar de descansar. Es curioso, no por ser adulta llevo mejor estas situaciones. Al contrario, parece que me han devuelto a los seis, siete, ocho años. Me enfado, pierdo la poca paciencia que tengo, se me ocurren ideas extrañas y creo que no todos mis comentarios son afortunados. A veces bromeo con temas fúnebres, para espanto de los que me rodean, que ya temen bastante que esto sea más que unas anginas, como aquella vez, hace años. Pero bueno, aquello fue una excepción, mi salud es buena, en general. Quizá es que yo necesito bromear, que en el fondo también estoy un poco asustada, pero no tiene mucho sentido, porque la medicación funciona bien, o si no, yo no estaría con una temperatura de 36,5º. También puede ser que la fiebre me haya tocado un poco las neuronas... o que haya despertado a la tocapelotas que llevo dentro. Ya decía yo que he vuelto atrás en el tiempo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario