Para rematar la faena, me han estado hablando de series antiguas y nos hemos remontado nada menos que a principios de los 80, cuando éramos pequeños.
Qué recuerdos. Voy a acabar como los viejos de verdad, diciendo que los jóvenes de ahora no tienen ni idea de lo que es la buena televisión. Y resulta que es cierto: ayer vi una lista de programación y no sabía que Tele5 daba el mismo programa de cotilleo durante toda la tarde. Jo-der, pues así es. En mi época había mucha porquería, pero al menos existía un horario infantil entre las seis y las ocho de la tarde, más o menos, y la mayor parte de los programas eran buenos. También es cierto que no había mucho donde elegir y tendíamos a tragarnos todo lo que echaban, siempre que tuviera colorines, pero díganme si no eran mucho mejores los Epi y Blas antiguos que Flap Jack o Bob Esponja.
Creo que mi generación llegó demasiado pronto a algunas cosas y demasiado tarde a otras. Llegamos a conocer de pequeños los primeros ordenadores domésticos, pero eran tan básicos... Éramos muy jóvenes para quedarnos a ver algunas series excelentes de la BBC, por ejemplo. Siempre nos mandaban a la cama, a veces porque se hacía tarde, otras veces porque salían escenas para adultos. Sin embargo, con los años me he dado cuenta de que sí tuvimos la suerte de conocer los últimos momentos de la editorial Bruguera, la de los verdaderos tebeos infantiles, ya sabéis, Zipi y Zape, Mortadelo, Sacarino... y fue nuestra la época dorada de la tele para niños.
¡Que nos quiten lo bailao!
Me has dibujado la infancia. Así fue.
ResponderEliminar"Creo que mi generación llegó demasiado pronto a algunas cosas y demasiado tarde a otras"
(yo veo la tele con mi hija, tiene dos años, y también dan cosas que están bien, tan solo hay que buscar los canales adecuados. A falta de horario protegido, sencillamente no se pone tele5. ellos se lo pierden...)
:-)
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