Si me da un beso de saludo más brusco de lo normal, ¿significa algo? ¿Y si se pone un buen rato a mi lado, mientras trabajamos, sin que eso sea necesario, haciendo cada uno su tarea? ¿Y si me selecciona entre los demás para un ejercicio, literalmente impidiéndome que busque otra pareja de trabajo? ¿Y si dice unas cuantas veces mi nombre, aunque sea para corregirme? ¿Y qué son tantas palmaditas en la espalda? ¿Qué debo hacer?
En resumen: segunda parte del cursillo... con él.
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