No era solamente un disgusto. Como decía, era una metedura de pata de otro y ahora, encima, está comprobada. Si puedo hacer algo al respecto, lo haré. Y si no, creo que lo tendré en cuenta para el futuro.
Hoy por la mañana he llegado a la oficina y me he puesto a hacer cosas. En mitad de un documento, la cara de Mr X. O eso me ha parecido. A tomar por el saco lo que estaba haciendo; me he puesto a escribirle en papel un correo imaginario que se ha convertido en tres, uno muy sutil y otro muy sincero, pasando por un tercero en tonos medios. A ver quién es capaz de currar así.
Y espero que nadie rebusque entre mis papeles, porque ahora mismo no sé dónde he puesto la hoja arrancada del cuaderno.
Tengo mucho que analizar. Por ejemplo: ¿lo que me gusta es que me distrae, me hace imaginarme cosas cuando estoy haciendo algo que no me va? ¿Por qué no era tan fuerte el sentimiento estos días en clase? ¿Sería yo capaz de llevar algo adelante con él? ¿Empezaría a sacarle defectos a los cuatro días? ¿Es sólo una mera cuestión física (bueno, no lo creo, no es un tiarrón de esos de anuncio)? ¿Puedo evitar esto? ¿Qué ocurriría si su novia se enterase de las cosas que hace? ¿Se llevan bien o están juntos por costumbre? ¿Tiene sentido pasarme varios días seguidos sin verle y echarle tanto de menos, visto lo visto? ¿Qué ocurrirá el martes, seguirá haciendo tonterías de esas que me encantan?
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