Pues sí, la temperatura de mi corazón ha subido unos grados. Tontamente, porque no ha pasado nada, pero ver a Mr. X (que sí, que estaba) hizo que me pusiera a producir endorfinas, y entre eso y un par de cervezas, se me arregló el día. O el resto de la semana, porque el dopaje no se me ha pasado del todo, y ojalá que dure.
Con el título me refiero a que ni siquiera estoy muy colgada de él, pero el tío ha tenido ese efecto en mí. Ni me lo imagino si llegáramos a tener algo de verdad. Todo lo que hizo fue mantenerse cerca sin venir a cuento. Es complicado de explicar, no puedo decirlo claramente, pero en resumen eso es lo que pasó.
No sé qué quiere, si es que quiere algo, pero me hizo bien sin pretenderlo.
Y, por otra parte, se han solucionado un par de cosas en el curro, así que... bueno, no sé, en este momento no estoy tan amuermada, y eso ya es genial, claro, aunque tampoco estoy como loca de contenta (hace un mes lo habría estado, seguro). Cosas de la química cerebral, digo yo, en mi ignorancia.
Si consigo mantenerme entretenida, igual supero el mal rollo del todo. Habrá que currárselo.
Eso, que te dure muchísimo, suerte ;)
ResponderEliminarGracias :-)
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