He seguido con ese mal rollo todo el día. No tengo una razón severa; sólo el otoño (quizá) y las cosas que andan con retrasos de los que yo no tengo la culpa. Sin embargo, mi tristeza sí es bastante profunda, es como un moco pegajoso que me inunda por dentro y se quiere desbordar, pero no lo hace. Luego puede pasarse o quedarse. Me ha pasado: ha habido veces que no me libraba de ella ni a tiros, podía estar así meses. Solía empezar en otoño, pero no creo que fuera una depresión estacional, porque fue cambiando de época.
No sé lo que ocurrirá esta vez, espero que no sea más que cuestión de unos días, porque desde entonces he madurado algo.
Además, hoy he encontrado un montón de documentales en Youtube, y han sido como ponerse tiritas sobre las heridas. No sé por qué, me alivia ver y aprender sobre temas psicológicos. Digo que no sé la razón porque son temas que tampoco tienen mucho que ver conmigo: agorafobia, hikikomori, gente que habla de amigos con problemas a los que quieren ayudar... Bueno, a lo mejor me basta con que haya un pequeño nexo como es el sufrimiento que puedo llegar a sentir (ese dolor que nadie comprende, porque aparentemente me va bien).
También he llegado a la conclusión de que hay mucho libro de autoayuda en formato .avi, o lo que sea. Es decir, mucha mierda inservible como la que hace unos años me compraba en papel y sólo servía para entretenerme un rato y seguir tan jodida como antes de leerla. Coaching, autoprogramaciones... No sé, todo eso me parece estúpido: o no te hace falta, o no te ayuda si realmente necesitas esa ayuda. Lo único que me ha ayudado a sufrir menos es pensar mucho, tratar de autoanalizarme y agarrarme a unas pocas conclusiones que probablemente no le sirvan a otra persona con su propio carácter.
Bueh... no me cuesta mucho poner algunas, por si me equivoco y puedo echarle una mano a alguien:
- Todo es cíclico, los males acaban mejorando.
- Acabar con todo es acabar con todo. Los muertos no sienten alivio, simplemente no sienten, y eso no es aliviarse.
- Envejecer es también madurar, y lo bueno de eso es que empiezas a relativizar un poco, a no tomarte las cosas tan a la tremenda. Ojo, no hay milagros, sólo se siente un poco de alivio, y hace falta querer verlo así.
- Si te da todo lo mismo... al menos trata de ayudar a los demás, alguien te lo agradecerá y te sentirás mejor.
- Si te da todo lo mismo... ¿qué más te da tratar de ver las cosas un poco más positivamente?
- Ponerse en el papel de un optimista luchador suele dar buen resultado. Es jodido, pero a veces no queda otra que mandar las lágrimas interiores a la mierda y centrarse en que hay que hacer otras cosas, ponerse en marcha. Y luego posiblemente te sientas mejor.
- Es lícito ironizar sobre la vida y volverse un poco cínica/o.
- Y a veces nada de eso funciona y hay que dejar que pase sola la tormenta... y volver a pensar en el primer consejo.
Si te sirve alguna cosa de esas, me alegro. Si no, me parece normal; busca tu propio camino, no puedo hacer más por ti.
Como bien dices, con los años se va madurando, aprendiendo, evolucionando ...
ResponderEliminarY es cierto que todo pasa, y también que todo llega. Y que las cosas que en un momento dado nos parecen un mundo, cuando pasa el tiempo pueden llegar a parecernos tonterías y que aquellas cosas que parece que no van a llegar nunca luego llegan y también pasan (muchas veces antes de lo que nos gustaría).
En cuanto a lo del pensamiento positivo, dicen que funciona eso de intentar ver el lado bueno de las cosas pero a veces es muy muy complicado aplicarlo, sobre todo porque cuando lo ves todo negro es muy difícil "autoengañarte".
Gracias por los consejos y ¡Ánimo!
Lo del optimista luchador me sale solo por las mañanas en clases, pero es llegar a casa y que la tristeza me invada, supongo que necesito estar rodeado de gente que me entretenga y yo pueda hacer reír. La cosa es que hay muchas mañanas, no pocas, que no tengo ganas de luchar, que prefiero quedarme en casa y pasar de todo. Pero por ahora tengo motivos para animarme más a ir, como por ejemplo no decepcionar a unos amigos que realmente lo valen (de esos que se cuentan con una mano) y ver y hacer reír a una persona muy especial.
ResponderEliminarPero como digo, al llegar a casa todo eso se desvanece y me vuelvo a sentir triste.
A ver si se pasa ya, es bastante frustrante.
Gracias por los consejos. Y ánimos a ti también.
En realidad somos todos bastante parecidos, verdad?
ResponderEliminar¿Te refieres a los que comentamos/visitamos el blog con asiduidad o al ser humano en general?
ResponderEliminarSi es lo segundo pues puede, pero no me gustaría ser tan descerebrado como la gente que va por ahí sin preocuparse de nada. Aunque a veces pienso que quizás le doy demasiadas vueltas a las cosas, puede ser la causa de esta tristeza. O tengo que depender de algo o alguien concreto (cosa que ahora mismo poquísimo)
Lo que no es normal es estar tan sensible; escuchar una canción, leer algo concreto y que las lágrimas salgan tan fácilmente.
Pero bueno, seguiré esperando encontrar algo que me motive y me devuelva la alegría.
Un saludo.
Encontré este blog por casualidad y lo sigo desde hace un tiempo. La verdad es que me siento identificada con bastantes de las entradas.
ResponderEliminarYo creo que hay personas muy distintas unas de otras y no tengo nada claro eso de que en el fondo todos nos parezcamos. Supongo que depende de las prioridades de cada uno, pero como dice Pichi, es cierto que hay gente que va por ahí y que parece que no se preocupa de nada y hay otros que les damos demasiadas vueltas a las cosas.
Últimamente estoy empezando a pensar que tal vez la crisis económica esté haciendo que gente, en principio bastante distinta, viva situaciones parecidas y que la gente piense las cosas más que antes.
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ResponderEliminarHombre, yo creo que todos buscamos más o menos las mismas cosas, lo típico de salud, dinero y amor, y muchos de nosotros igual somos diferentes porque nos deprimimos por cosas que los otros pasan por alto. Y eso, entre este colectivo un poco más triste (por decirlo de alguna manera), somos bastante parecidos.
ResponderEliminarSaludos, chic@s, nos leemos :-)