A lo mejor lo de no apetecerme para nada la ducha tenía un motivo: estaba incubando el supercatarro del año.
Sí, me he levantado con todo el lote: mocos por un lado de la nariz, supercongestión por el otro lado, sensación de haber recibido una paliza... Creo que también alguna décima de fiebre, porque me arden las manos.
En fin, qué le vamos a hacer, más que tomar un antigripal y hacerme un té con miel y limón a saco.
No sé cómo me las arreglo para pillar estas porquerías en fin de semana, puente, etc., pero casi siempre es así. Otros aprovechan que les da un miércoles cualquiera para no ir a currar, yo soy así de tonta.
Dormir demasiado te deja echo polvo..
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