Con lo de la Pirada me refería a una compañera de clase, una a la que de repente se le ocurrió que podríamos ser amigas, y un día me llamó a casa, inesperadamente.
Empezamos a quedar, y durante una época nos llevamos bien, pero tengo la impresión de que, cuanto más sabíamos la una de la otra, más decaía el ambiente. Ella se dedicó a contarme sus historias para no dormir personales, y yo también me abrí bastante, pero, a partir de un momento, decidió que, como ella estaba mal, yo tenía que soportarle todo: plantones, largos monólogos telefónicos repetitivos, faltas de respeto, nulas ganas de dejarse ayudar...
Un día fui un poco borde con ella, y después no volví a llamarla. Ella tampoco volvió a ponerse en contacto conmigo, y me sentí aliviada. Había oído hablar de los vampiros emocionales, que en román paladino bien podrían llamarse aprovechados o egoístas, y hete aquí que esta chica entraba bastante bien en la categoría. Así que... cuanto más lejos, mejor.
Lo último que supe es que no andaba del todo bien con su pareja, un santo que no entiendo cómo no se largaba.
Sí, luego una es insociable, huraña y todo lo que la quieran llamar, pero es que hay cada ejemplar por ahí...
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