En el gimnasio tiene Facebook todo quisque. Yo me resisto a tenerlo, aunque mola eso de pertenecer a grupos graciosos. Lo malo es que tengan tus datos, claro, por eso me niego. Lo que no quita para que de vez en cuando curiosee las páginas de amigas/os y conocidos/as. Es una tontería, pero de esas que quizá alguna gente consideraría malsanas, como de voyeur o similar.
Sí, es una tontería pensar-que-otros-van-a-pensar, sobre todo porque no tengo ninguna dependencia de ello, pero tiene un significado. El caso es que me siento más integrada cuando veo esas páginas. Con los que son más jóvenes, porque es como entrar en su mundo, a pesar de que con esta mentalidad adolescente, inmadura, siento que nunca lo he abandonado del todo. Pero, en fin, la cruda realidad es que pertenecemos a mundos distintos. Y cuando curioseo páginas de gente mayor, simplemente veo lo que tenemos en común o me sorprende lo poco que tenemos en común. Todo apunta a que me siento bastante sola, mi cibervida es demasiado grande y la otra vida demasiado pequeña, claro.
Qué sé yo, me parece que nunca pondría una foto mía ahí. Si alguna vez he colgado en internet fotos donde aparezco, ha sido porque estoy medio escondida, sólo salía mi ojo o mi boca, o apenas se me reconoce. Y así pienso seguir. En cuanto a mis datos, sé que hay gente que los falsea, o falsea la foto, o ambas cosas, y también yo podría hacerlo, pero no sé si se quedan con datos como la IP, por ejemplo, y además, ¿cómo van a encontrarte tus amigos si no eres identificable? Suponiendo que para eso quieras el Facebook, claro, que sería lo normal.
O no. Quizá se puedan dar datos falsos para poder curiosear sin límites, como esas listas que no se pueden ver enteras a no ser que te registres. Pero eso sí que me parece ya un poco malsano.
No tengo muchas dudas: paso de apuntarme. No lo recomendaría. Mis amigos informáticos, por ejemplo, no lo han hecho. Ejem, aunque quizá podría verificar eso... voy a googlear "facebook nombre apellido"...
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