martes, 4 de enero de 2011

Más telegramas

Paso por la juguetería del barrio y veo que le han dedicado todo un escaparate a Bob Esponja: mochilas, gorritos, muñecos, etc. Sigo sin entender el éxito del bicho ese. A mí me parece feo, tonto y sin gracia. Y lo digo después de haber intentado ver un episodio. Ni lo acabé, me aburrí soberanamente.

Se me ha terminado el Valium, pero creo que ha funcionado. Eso sí, ayer me notaba flojeras en el gimnasio, no sé si tiene algo que ver. Puede que tenga la tensión en los pies, también.

Mis propósitos de repasar katas se están quedando en meros propósitos, precisamente.

Estoy a favor de la prohibición del tabaco en bares. Desde el día 1 tengo la impresión de que me descansan los pulmones cada vez que entro en uno, no noto esa pesadez de antes. No entiendo eso que dicen los adictos de que es antidemocrático prohibir que nos ensucien el aire a sus anchas. Además, si hace años que se sabe que es malo fumar, lo que deberían hacer es aprovechar ahora para dejarlo (aunque luego nos suban los impuestos a todos, que es lo que pasaría).

Volví a coincidir con Mr X y se vuelve a poner nervioso cuando me habla, sin que yo haga nada. Buf.

Había quedado para ir a hacer un trámite oficial y una de dos, o se retrasan bastante o me han dejado tirada.

3 comentarios:

  1. a mí bob esponja me gusta, de verlo tanto, le he acabado encontrando la gracia, y la tiene, pero rara. Lo que no entiendo es que mi hija de 2 años se quede pillada, es algo que no deja de sorprenderme. Ve a Patricio (una estrella de mar tonta de remate, la pareja ideal de bob esponja, vamos) y grita y se ríe y grita "titio, titio"... es el fin de los tiempos...

    ¡¡Ánimo con los katas!!

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  2. Y a por la X, ¡¡leñe!!, que menuda ecuación de tercer grado tiene que ser...

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  3. Je, je, con integrales y derivadas, sí, señora

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