domingo, 9 de enero de 2011

Una ley inútil

No entiendo lo de la ministra Pajín. O sí, quizá sí lo entienda, y por eso no veo nada positivo en lo que hace. Acaba de sacar una ley de igualdad. Suena bien, pero es algo vacío: hace tiempo me explicaron que hay partes de la Constitución española que se pueden reivindicar directamente ante el juez si es que se vulneran. Una de esas partes era el artículo 14, sobre la igualdad. Es decir, no hace falta que una ley me venga a repetir lo que ya estaba en vigor y era exigible.

Ni siquiera me sirve que hablen de que es una ley de desarrollo. La igualdad es la igualdad, si no se respeta, hay un Código Penal, ¿no? Pues que se aplique y punto.

Además, no va a aportar nada nuevo. Hasta ahora, por ejemplo, no se contrataba a las chicas gorditas como dependientas, y vamos a seguir igual. El tema es que se llama a la gente a entrevistas de trabajo, se toman notas y se les dice que ya se les llamará. ¿Y a quién llaman? No será al feo, al demasiado bajito, al de estética peculiar. Si tienen cualificación parecida, el elegido será el más guapo o simpático. Dicen que se va a multar al discriminador, pero a ver quién es el guapo que junta pruebas claras para eso. Nunca reconocerán los verdaderos motivos, como no lo han hecho hasta ahora, y la ley no cambia nada. La hipocresía es lo que se impone.

Se puede echar la culpa al empresario y lo que se quiera, pero ojo, el empresario actúa según lo que "premia" la sociedad, y si la vendedora de rubia melena atrae más clientela que el vendedor calvo, no estará haciendo otra cosa que reflejar "lo que hay". ¿Culpa de todos? Seguramente.

Aparte, que lo que parece una discriminación puede responder a otros motivos. Me explico: Juan tiene el rostro picado de viruelas y por eso es muy tímido, pero se presenta para un trabajo de cara al público. Si no le contratan, ¿es discriminación indirecta, o es que han preferido a Roberto, que es mucho más extrovertido, aparte de tener una piel normal?

Pero claro, todo esto responde a que Pajín tenía que llamar la atención para justificar su puesto. Pues que sepa que no cuela. Yo creeré en la igualdad cuando pueda salir hasta las cuatro de la mañana sin estar acompañada y no tenga un riesgo añadido por ser mujer. Lo demás, maniobras publicitarias.

2 comentarios:

  1. no creo que nuestra generación llegue a aplicar la igualdad de género. Con suerte los hijos de nuestros hijos (bueno, el caso del que los tenga jaja) igual tienen las cosas más claras ... y pese a esto la humanidad siempre suele dar algún que otro paso atrás.

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  2. Me parece un post interesante. A falta de enterarme un poco más de qué va la ley, comparto la opinión.

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