Llevo una temporada desastrosa, para variar. Me caen palos por todas partes. Nada muy grave, espero, aunque son cosas injustas que me llueven encima o en las que me meten otras personas. Por ejemplo, si últimamente solicito algo en algún sitio por escrito, no hay manera de que me contesten. Sólo protestando o buscando apoyos consigo que me digan algo, y a veces es peor el remedio que la enfermedad.
Parece una maldición. Justo hoy pensaba que las cosas volvían a marchar cuando, zas, estoy otra vez esperando tres respuestas de tres personas diferentes que están mudas como peces.
Verdaderamente, lo único que va bien es que está todo tan tranquilo que algunas semanas es como si fuera festivo en la oficina... aunque me lo paso resolviendo asuntos míos, en lugar de trabajar. Ya sé que parece una suerte, que sería peor tener esos problemas y además mucho trabajo, pero es absolutamente agobiante, es como hablar conmigo misma todo el día y tener que tomar un montón de decisiones. No sé si es muy descabellado decir que un poco más de trabajo me convendría para distraer la neurona; el otro día sí que hubo algo que hacer y resultó que no me vino mal.
Es inevitable: me dan ataques de envidia de la gente que anda más tranquila y menos traumatizada. También ellos me dicen que parece cosa de brujas lo que me pasa. Y yo no soy supersticiosa, pero es que es demasiado.
Definitivamente, no puedo tener una vida tranquila ni razonablemente feliz.
Multidemasiado, de aquí a nada te leo quejándote porque te explotan, son rachas. En todos sitios es igual, creo, vaya... En todo caso, muchos ánimos.
ResponderEliminar¡Un abrazo!
a mí me pasa lo mismo ... 5 horas y no me dan faena que hacer más que para llenar una ... tengo el buscaminas que echa humo y lo peor es que querría que me dieran más faena.
ResponderEliminarEi, al final tuve envidia de tu blog y he empezado otro. También lo he puesto en la firma de 1978 en el foro de FS.
Máquina: buf, sí, pero ni tanto ni tan calvo, ojalá estuviera un poco mejor distribuido todo.
ResponderEliminarAl menos, sé que en mi trabajo son bastante normales las épocas de poco trabajo, no es que la empresa vaya mal. Con la que está cayendo, me consuela un poco pensar eso.
Elecomaster: anda, pues voy a cotillearte un poco el blog...