martes, 26 de octubre de 2010

Ya pero ya

Hoy empieza House en la Fox, oh yeahhh! Anda que no nos han timado reponiendo capitulos de las temporadas pasadas.
Lo malo es que yo ya he visto unas cuantas escenas tórridas y lo he descafeinado un poco, pero qué coño, verlo en la tele en horario nocturno va a ser la leche.

Eso es lo más importante de hoy.

En cuanto al resto, está siendo un día bastante tonto, vacío. He terminado mi trabajo (todito) por la mañana y me he dedicado a ver episodios viejos de Frasier en Youtube por la tarde. Mientras, he tenido conversaciones de esas tipo small talk, o sea, de esas que sigues por educación, como cuando te hablan del tiempo, pero te pasas el rato pensando "qué pesadez" y no le dices al otro que se calle de una vez porque tampoco es que te caiga mal.

No ha aparecido un solo jefe. Una de las colegas se quejaba de lo cansada que estaba y me han dado ganas de preguntarle a ver de qué cojones se había cansado, ya que no ha aparecido más que a ratos, y mucho jiji-jaja todo el tiempo con su compinche. Yo he trabajado poco, pero seguro que el doble que ella. Fijo que luego es la típica madre que no hace más que exigir determinados comportamientos a sus hijos (lo sé, he oído cómo les pone las pilas por teléfono), pero ella no se aplica el cuento. Como no la ven... Joder, la tía lleva una vida de funcionaria sin serlo. De funcionaria de las de chiste, sé muy bien que la mayoría no son así.

Y mañana... no sé. Me estoy encuadernando en rústica (o más bien en grosera) una gramática de internet. Si se seca, me la podría llevar al trabajo, para seguir con lo del anime en versión original. ¿Trabajar? Ja, no depende de mí. Si me mandan algo, lo hago sin replicar. Si se olvidan de que existo, no me voy a inventar tareas. Sobre todo... porque no me las pagarían.

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