Me encantan las discusiones con quien tiene más poder que yo. Me he dejado llevar por mi propio veneno, y un día voy a tener un disgusto, pero es que será pedazo de hij... de...
En fin. Eso es lo que es, qué asco de personaje. Lo suyo es hacer la pelota, y le da igual llevarse por delante a los demás.
Esto que me pasa se está convirtiendo en una costumbre, tengo que controlarme un poco. Y eso que hace nada yo era muy cortadita. Lo sigo siendo, pero ya van varios estallidos. Igual me está matando la ansiedad, se desborda por ahí y ni siquiera soy totalmente consciente.
A cambio, he tenido un pequeño reconocimiento por parte de otra persona. Bueno, quizá mediano, no tan pequeño, y además delante de otra gente, pero tiene huevos que tenga que decírtelo un jefazo, no quien te encargó el trabajo, que para más inri estaba delante y no ha hecho ningún comentario, ni mucho menos de agradecimiento. Hay que joderse pa no caerse.
No sé, creo que trabajo bien, y lo creo más que nada porque me lo dicen a veces, como ha sucedido ahora, pero tengo a un pedazo de cosa incompetente por encima.
He salido del trabajo pensando en llaves de estrangulación, y eso que el judo no es lo mío.
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