Hoy se ha hecho notar un ¿compañero? gilipollas que sospecho que hace las cosas mal aposta. Un puto saboteador. Me ha dicho a la cara que ha pasado de un asunto, a pesar de haberselo recordado un montón de veces, y no solamente he sido yo quien se lo ha recordado. Encima, ni soñar con disculparse, estaba más chulo que un ocho, el cabronazo. Bueno, le he dicho cuatro cositas, y eso que me he contenido.
Después nos han pasado un comunicado desde dirección, mintiendo descaradamente acerca de cierta política de la empresa. No es desconfianza mía, es que nunca he visto tanta cara de asco entre mis compañeros, a medida que iban leyendo y se enteraban de los planteamientos. Y claro, pocas veces he oído tanto comentario poniéndoles a parir, incluso en voz bastante alta, con riesgo de ser oídos. Seguro que yo también me he pasado de volumen, porque alguien me ha chistado.
No son buenos tiempos para hacer huelga, pero verdaderamente... cada vez me apetece más. Hijos de su madre... Trabajo, sin exagerar, el triple que hace unos años. No contratan a nadie más desde hace tiempo, a pesar de que hay huecos. Aparte del trabajo en sí, cada vez asumimos más responsabilidades. La gente cada día está más gilipollas, es decir, el ambiente está empeorando.
Y encima, el comunicado de los huevos. Cada vez que me acuerdo, me hierve la sangre.
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